Los motivos de la protesta son profundos y se centran en la situación ‘insostenible e injusta’ generada por plataformas como Uber, que operan con impunidad al incumplir la ley y precarizar el trabajo.
La socialdemocracia renunció hace tiempo a cuestionar el modo de producción capitalista, centrándose en gestionarlo y ofrecer migajas para evitar el conflicto con la élite.