Dentro de estas “otras víctimas” había estudiantes, obreros, jubilados, militantes ecologistas, amas de casa, sindicalistas, rateros, anfifascistas, agricultores, algunos fueron asesinados en una manifestación, otros fueron ametrallados en un control de carreteras.
No es casualidad que Martín Villa se haya convertido en una de las figuras centrales de la llamada querella argentina, la iniciativa judicial que intenta investigar aquellos hechos ante la negativa de los tribunales españoles a hacerlo.
El País daba cuenta de una de las dos docenas de víctimas de las fuerzas de seguridad del estado en controles de carretera, durante la modélica Transición española, una práctica conocida como “gatillo fácil”, en el que los agentes del orden disparaban primero y preguntaban después.
El franquismo no se limitó a encarcelar, fusilar o depurar; quiso también reeducar, reordenar, reconducir la vida cotidiana de los vencidos hasta el punto de hacer de la sumisión una forma de normalidad.
Co bidón do leite en po americano en poder do Museo do Pobo Galego, presérvase un elo esclarecedor da escola de posguerra, ofrecéndonos testemuño certo da miseria na que nos sumiu o franquismo.
En los círculos madrileños era un secreto a voces que mantenía una relación sentimental con el rey Juan Carlos, que entonces tenía 39, y apenas llevaba dos reinando, tras la muerte del dictador, que lo había designado como sucesor.
Después de un minucioso trabajo de investigación, el equipo del documental ha sacado a la luz los primeros documentos oficiales sobre la muerte de Sandra Mozarowsky.