Angelo Nero

Francisco Javier Cano, morir a los dieciséis en la transición

Esta democracia se cimentó con la sangre de cientos de obreros, estudiantes y militantes de izquierda, también con la de ciudadanos anónimos, que se cruzaron con una policía que tenía el gatillo fácil, o que se excedía en el uso de la fuerza en las comisarias.

Memoria Antifascista

Marcelo Garciandía, otra víctima olvidada

la Guardia Civil registró su casa “debido a tener fundadas sospechas de que el herido pudiera estar implicado en actividades a favor de la organización terrorista ETA”. Tras no encontrar nada que involucrara a la víctima con ETA, la Guardia Civil empezó a reconstruir relatos y a contar diferentes versiones.

Angelo Nero

José Luis Sancha Lasa, enterrado en la memoria de la versión oficial

Las víctimas olvidadas de esa etapa que medio entre el fin de la dictadura y el principio de la democracia, un periodo convulso y que ha quedado oculto tras la versión oficial, presentándonos una transición que no fue, ni mucho menos, pacífica, y que también es discutible que fuese modélica.

Galiza

Á beira de Beiras

Marcha a estrela na palabra, por unha Galiza liberada, e o mellor intérprete da nosa nación incesante.

Angelo Nero

Gonzalo Pequeño Moyano, otro daño colateral de la transición

Era habitual que se identificara a las víctimas, descartada su pertenencia a la organización armada vasca, como delincuentes, con antecedentes o sin ellos, para justificar la actuación de los agentes del orden, “se vieron obligados a abrir fuego”, aunque no hubiese ningún riesgo para sus vidas.