El tercer disco de Barricada se grabó en los estudios Eurosonic, de Madrid, donde tuvieron que compartir estudio con Concha Velasco y Augusto Algueró, que estaban grabando el especial de Nochevieja para televisión española.
A pesar del control que la dictadura se empeñaba en establecer sobre la población desde 1939, los partisanos la pusieron contra las cuerdas en algunos lugares.
Kabluna es el testimonio de una época en la que el hombre blanco aún podía creer que el centro del mundo estaba en París o en Londres y que los demás pueblos esperaban ser descubiertos, descritos y quizás redimidos.
Mientras los ojos del pueblo solo miran pecado, siempre con la mujer como objeto de tentación, esto es, de instrumento del diablo, la mirada de Elisabeth es pura, natural, y más cercana a esa divinidad que aprendió a amar en el convento.