Francisco Martínez López, minero de profesión, se involucró desde muy joven en la red de apoyo al movimiento guerrillero y combatió en las montañas de León, El Bierzo, La Cabrera y zonas de Galicia y Ourense.
Cuando un escritor recurre a estas herramientas, no necesariamente está desplazando a profesionales; en muchos casos, está cubriendo la ausencia de un equipo que, en el modelo tradicional, sí existía. Esto no elimina los problemas, sino que los desplaza.
Este interesante traballo documental, de obrigado visionado para aqueles que, coma eu, quedaron enredados nos fértiles territorios das letras de Circe e de Morgana.
“Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro”, se dice en el documental. Y es que, realmente, conviene no olvidar lo que sucedió en tantas Reinosas, sacrificadas para cuadrar las cuentas de la Europa de los capitales, para que otro futuro sea posible.