Las bases permanentes se han convertido en objetivos. La división binaria de la región ha generado polarización en lugar de estabilidad. El apoyo ciego a las aventuras militares israelíes ha sumido a Washington en repetidas crisis.
En 1953 la CIA y el MI6 organizaron el infame golpe de Estado «Operación Ajax». Mossadegh fue depuesto y puesto bajo arresto domiciliario hasta su muerte. Se sacrificó la democracia para asegurar el suministro de petróleo a Occidente.
El sector del petróleo y el gas ha sido uno de los mayores benefactores de las campañas de Trump, inyectando fondos masivos que han asegurado un retorno en forma de políticas favorables.
La CIA ejecutó un plan para derrocar al primer ministro Mosaddegh, de tendencia soberanista, secular y progresista, mediante propaganda, sobornos, disturbios pagados y presión militar interna.
Y si Irán cae, si el Imperio logra convertir a Teherán en otra Libia, en otro solar de esclavos y ruinas, la bota que nos pisa el cuello a todos apretará todavía más fuerte.