La obra denuncia las cárceles israelíes como espacios de tortura sistemática —hambre, aislamiento, palizas, violencia sexual, enfermedades sin tratar, abandono médico deliberado— que afectan a hombres, mujeres y niños, incluidas personas enfermas y mujeres embarazadas.
Gaza son los rostros que he visto, las historias que he escuchado, los niños y niñas que he conocido y el dolor que he llevado conmigo después de cada visita.
Valores que la izquierda suele defender en los países occidentales, como la libertad, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, el feminismo o los derechos de las mujeres, no son respetados en Irán.
Después de meses de bloqueo, PSOE y Sumar habían conseguido desbloquear la iniciativa y llevarla hasta el Senado. Cuando estaba a punto de afrontar su último tramo, la convocatoria electoral para el 29-N ha terminado abruptamente con su tramitación.