Los sucesos de 1886 fueron la respuesta organizada de una clase que supo leer su época y actuar en consecuencia. Hoy toca organizarse en torno a las necesidades concretas del siglo XXI.
El 1 de mayo de 1886 marcó un punto de inflexión. Ese día, miles de trabajadores en Estados Unidos iniciaron una huelga masiva para exigir la jornada de ocho horas.