xa chegou ao extremo da abolición do dereito internacional, da redución á inexistencia fáctica das Nacións Unidas e, polo tanto, a practicar de maneira sen escrúpulo ningún a razón da forza fronte á forza da razón.
En Estados Unidos el trumpismo religioso es el resultado final de iglesias evangélicas que abandonaron su pretensión de neutralidad espiritual para convertirse en actores políticos fusionando religión y voto en un mismo dispositivo.
Caer en la trampa de la ‘prioridad nacional’ solo sirve para que la derecha gane votos con el miedo y la xenofobia mientras la patronal sigue mandando.