España ha sido una de las economías más dinámicas de la UE en los últimos años – especialmente comparada con las grandes- y la inmigración ha sido un factor decisivo de ese crecimiento.
El control nunca es solo cosa de Europa, también depende de que el país vecino quiera colaborar, y cuando ese país afloja el control, por la razón que sea, la frontera deja de aguantar por mucho dinero que se haya invertido en ella.
El lugar desde el que se habla también es un argumento. Hay una asimetría incómoda en todo esto que es quien lanza la sentencia lo hace desde una posición absolutamente ajena a las consecuencias de lo que critica.
La migración es un fenómeno inherente a la dinámica del capitalismo, que utiliza la población desempleada o subempleada para presionar a la baja los salarios y disciplinar a la clase trabajadora.