Petra Kelly logró ver muy poco de aquello por lo que ella había luchado. Pero quedan sus ideas, su legado decisivo a la lucha ecológica de los siglos XX y XXI y su aportación al pacifismo.
Antonio Téllez Solá, militante anarquista, historiador, periodista, uno de los últimos supervivientes de la resistencia anarquista que luchó para derrocar la dictadura de Franco, fue durante años un apátrida.
Durante la Guerra, María Brey siempre permaneció fiel a la República y se ocupó de la Junta de Adquisición de Libros, hasta que al finalizar la contienda las autoridades franquistas iniciaron contra ella un proceso de depuración por considerarla roja y ultraizquierdista.
Todo lo consiguió menos el voto, que tuvo que debatirse en el Parlamento. Y allí es donde Clara Campoamor se ganó un puesto imperecedero en la memoria de la libertad española.
El criterio de selección de Neruda sólo tuvo un parámetro: sacar de allí a la mayor cantidad de personas posibles, pues a pesar de las exigencias de conocer un oficio, muchos de los que embarcaron en el Winnipeg eran intelectuales y artistas.
Durante dos años colaboró en las evacuaciones de civiles entre Madrid y Valencia, el suministro de alimentos, la apertura de comedores infantiles y la puesta en marcha de un sistema de apadrinamiento de niños de guerra pionero en Europa.