Protocolo médico en la práctica sanitaria de aborto provocado. Defendiendo la salud de las mujeres y su libertad de elección

La mejora del protocolo que ponemos en sus manos está orientada a utilizar el mejor conocimiento disponible durante el proceso de IVE, tanto farmacológica como instrumental.

Por Francisca García y Eva Rodríguez | 28/09/2025

Desde nuestro compromiso con la salud de las mujeres, con su seguridad, integridad y confidencialidad desde hace más de 40 años, es para nosotras una satisfacción poder reeditar y dar a conocer en el Día Internacional del Aborto Legal y Seguro los protocolos de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la IVE (ACAI) en la práctica sanitaria de aborto provocado.

Una guía actualizada y revisada que recoge los más de 40 años de experiencia de las personas que integramos ACAI y con la que intentamos establecer los parámetros necesarios para conseguir el máximo nivel de calidad y seguir garantizando que este derecho sea accesible y sin coste alguno para la mujer. Asegurar, asimismo, que las mujeres puedan elegir la técnica IVE más acorde con sus circunstancias médicas y personales.

La mejora del protocolo que ponemos en sus manos está orientada a utilizar el mejor conocimiento disponible durante el proceso de IVE, tanto farmacológica como instrumental. Técnicas que deberán ser proporcionadas por todos los centros acreditados: públicos, privados o concertados, en un mismo espacio y por un equipo formado en todos los métodos, tal y como mandata la legislación vigente.

La guía que presentamos busca ser un referente en la interrupción voluntaria del embarazo por lo que en ella no solo se abordan las distintas técnicas IVE, de acuerdo a las semanas de gestación, las preferencias de las mujeres o las ventajas, inconvenientes y riesgos de cada método, sino también aspectos tales como la legalidad vigente, el circuito de atención, el tratamiento del dolor, así como, las sensaciones emocionales que pueden experimentar las mujeres o el acompañamiento durante el proceso.

A través de nuestra experiencia diaria, hemos podido constatar que la mayoría de las mujeres, independientemente de la razón por la que deciden realizar un aborto, experimentan sentimientos de alivio, liberación (60%) o confianza (55%) tras la intervención. Sin embargo, algunas de ellas se pueden ver afectadas por el peso del estigma social, la incidencia negativa del entorno, la situación legal, la facilidad o no de acceso, posibles desplazamientos, así como por otros aspectos tales como, la coyuntura vital o económica de la mujer, la frustración experimentada ante un embarazo deseado afectado por una patología fetal o las dolencias psicológicas, psiquiátricas previas de la mujer que pueden procurar consecuencias emocionales no deseadas.

Por todo lo anterior concluimos que el acompañamiento es un elemento imprescindible, transversal y debe ser realizado por todo el equipo, que los centros IVE, en definitiva, deben ser centros seguros, no estigmatizadores, en los que puedan tomarse decisiones libres,

El propósito que en los años 70 guio al personal médico y sanitario que atendió y atiende esta prestación: facilitar un aborto seguro a las mujeres españolas, sigue siendo el motor de este trabajo. Queremos y debemos recordar que aquellos/as profesionales arriesgaron su seguridad jurídica y adquirieron los conocimientos necesarios para abrir los primeros centros IVE que facilitaron a las mujeres el aborto en nuestro país. Que posteriormente estos centros entraron a formar parte de la red pública a través de sistemas de concertación, gracias a los cuales la prestación de IVE es gratuita para la mujer, y todo ello frente al escaso desarrollo del conocimiento y la experiencia en aborto provocado de los centros de naturaleza estrictamente pública.

Así pues, como consecuencia de esta apuesta, y bajo el amparo y el cumplimiento de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo del año 2010 y su posterior reforma en el 2023, a día de hoy, más del 80% de las IVE en nuestro país se realizan en centros acreditados por las administraciones públicas para la práctica de IVE, concertados con estas para garantizar la gratuidad de la prestación.

En paralelo a esta circunstancia, los centros públicos están asumiendo directamente y de manera progresiva la práctica sanitaria de aborto provocado, si bien, y en contra de lo que establece la legislación vigente, lo hacen solo a través del método farmacológico. En este sentido, quisiéramos recordar que la Ley de SSR e IVE establece en su artículo 19 que: “Los centros sanitarios en los que se lleve a cabo esta prestación proporcionarán el método quirúrgico y farmacológico”. En consecuencia, consideramos que este incumplimiento de la ley debería ser considerado, ya que tal y como reconoce el espíritu de la norma, la mujer tiene derecho no solo a interrumpir o no su gestación, sino a elegir la técnica de IVE más acorde con sus circunstancias. No hacerlo de tal modo, no solo supone un incumplimiento del articulado de la Ley, sino que merma la libertad de la mujer, pudiendo verse comprometidas la seguridad, la calidad y la intimidad de las mujeres durante el proceso.

Para ACAI, resulta imprescindible que todos los centros que realizan abortos, independientemente de su naturaleza, puedan ser capaces de garantizar en un mismo espacio todas las técnicas de IVE por profesionales formados/as en todos los métodos, instrumentales y farmacológicos. Solo así se podrá cumplir con el mandato de la legislación vigente y respetar los legítimos derechos de las mujeres.

Llegados a este punto, queremos recalcar que la IVE podrá ser realizada por centros de diversa naturaleza: pública, privada o concertada, porque pese a lo defendido públicamente desde instancias ministeriales y por determinadas fuerzas políticas, la Ley de SSR e IVE no establece en ningún momento de su articulado que la prestación de aborto provocado tenga que ser realizada de manera específica, exclusiva y excluyente, por los centros públicos. La IVE es una prestación reconocida por el Sistema Nacional de Salud y financiada por éste, realizada mayoritariamente por centros concertados que en base a ese concierto han pasado a formar parte de la red pública. La actual norma viene a respaldar dicha circunstancia por lo que cualquier otra interpretación estaría atravesada por una posición ideológica.

Con la revisión de estos protocolos, queremos contribuir a la formación del personal médico y sanitario porque no deberíamos olvidar que para realizar la IVE de manera segura, se necesita capacitación especializada y práctica constante. Así pues, y considerando todos los objetivos señalados presentamos la actualización de este protocolo que esperamos que sea una guía compartida, considerada y común más allá del ámbito de nuestra Asociación.


Francisca García y Eva Rodríguez. Presidenta y Vicepresidenta de ACAI.

Enlace a los protocolos de ACAI para la IVE: Manual-protocolos-sept-2025-web.pdf

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