La marcha del 26 de abril se presenta como la continuación de la histórica ‘Marcha a Rota’, que durante más de tres décadas ha reunido a miles de personas contra la presencia militar extranjera.
Históricamente, cocinar fue una práctica vinculada al ámbito doméstico, a la economía del cuidado y a la cultura material de lo cotidiano. MasterChef desencaja la cocina de ese espacio despojándolo de su dimensión comunitaria para convertirlo en competencia reglada.
No es una mujer abandonada a su suerte por un sistema que la empuja a morir, es una mujer que ha peleado durante años para que le reconozcan el derecho a decidir sobre su propio cuerpo. La diferencia no es menor. Es todo.
Lo que estamos viendo desde hace semanas no es sino una guerra sucia interna entre el “Vox oficial” y el “Vox real”: el primero, autocrático y dominado con mano de hierro por Abascal y el segundo, oportunista y dispuesto a terminar con la cúpula dirigente para ocupar su lugar.