![]()
Quedarse sin hogar es junto a la falta de alimentos la forma más intensa de violencia estructural que existe.
Por Lucio Martínez Pereda | 12/07/2024
Los desahucios de ancianos que no pueden pagar deudas muy pequeñas con sus pensiones de miseria se repiten por toda España. En ocasiones -por no poder pagar deudas que apenas llegan a los 100 euros- son expulsados de sus hogares con grandes despliegues policiales. En otras ocasiones se suicidan antes que esto suceda. Sucede en todo el país y lo aceptamos como otra circunstancia más que forma parte de nuestra normalidad cotidiana.
Quedarse sin hogar es junto a la falta de alimentos la forma más intensa de violencia estructural que existe. Nuestros representantes en el parlamento miran para otro lado y actúan como si nada de esto estuviese sucediendo. Si la sociedad no es capaz de ver en el Otro que sufre una prolongación empática de uno mismo, el pacto social que sostiene la convivencia en paz se destruye. Lentamente, pero se destruye. ¿ Y después nos preguntamos escandalizados por qué los jóvenes votan a la ultraderecha?
Se el primero en comentar