Este viernes por la noche, mientras el Sindicato gestionaba el vaivén de la acampada, la Coordinadora movilizó a miles de personas por las calles del centro.
No hay una voluntad política en España para una solución estructural en vivienda: se pretende regular lo justo para contener el conflicto social, pero no se toca la lógica de fondo.
Tanto lo que está demostrando esta derecha, cada vez más ultra, como los modelos externos que tienen como referentes, ponen los pelos de punta a cualquiera que tenga un mínimo de sensatez y conserve los más elementales atisbos de humanidad.