![]()
Aquí no se trata de compartir culturas, en este caso es vaciar una cultura. Esto nada tiene que ver con un sincretismo enriquecedor sino con una estrategia turística a-cultural
Por Lucio Martínez Pereda | 2/08/2025
Vaya por delante que soy un gallego no- nacionalista. Pero considero esto un insulto a mi cultura. Se lo voy a explicar con ironía: nada como un buen albariño de las Rías Baixas para acompañar unos zapateados andaluces. Lo propio que uno espera entre viñedos de O Salnés: un quejío profundo y palmas por bulerías. Próximo paso: empanada galega con jamón ibérico de bellota y gaitas tocando canciones de Manolo Escobar.
Conclusión: un suspenso muy grande para Bodegas Martin Codax. Y un consejo: que sean un poco inteligentes y inviertan un poco en Responsabilidad Social Corporativa para evitar repetir este brutal error que únicamente puede desprestigiar su trade mark.
![]()
Aquí no se trata de compartir culturas, en este caso es vaciar una cultura. Esto nada tiene que ver con un sincretismo enriquecedor sino con una estrategia turística a-cultural. Quitar lo singular propio y vaciarlo rellenándolo de un pastiche: un fenómeno similar al desplazamiento y vaciamiento cultural que se produce en un barrio cuando es colonizado por pisos turísticos. Para que se entienda bien lo que es un pastiche: la relación que existe entre una cultura y su pastiche es la misma que existe entre un alimento y el sucedáneo que lo imita sin serlo.
He visto como en tan sólo 5 años, Oporto, una de las más bellas ciudades europeas, se ha auto destruido y convertido en un “parque temático” por funcionar con lo que se llama “turismo experience” (un turismo creador de realidades falsarías construidas con pastiches).
Las nuestras son democracias de votantes y democracias de consumidores. Termino como empece: no volveré a comprar una botella de Bodegas Martin Codax en mi vida.
Se el primero en comentar