La felicidad de los jóvenes ahora no puede residir en ninguna armonia, sino en la capacidad de habitar esa contradicción, que, como en la imagen, siempre tiene algo que no encaja.
Cuando el problema es pequeño hay que presentarlo como grande, cuando es anecdótico hay que hacerlo estructural y cuando dura poco hay que entorpecer para que dure mucho.
El Partido Socialista tenía como fin de sus aspiraciones la emancipación total de la humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en miembros de una sola clase, la de los trabajadores, dueños del fruto de su trabajo.
En Estados Unidos el trumpismo religioso es el resultado final de iglesias evangélicas que abandonaron su pretensión de neutralidad espiritual para convertirse en actores políticos fusionando religión y voto en un mismo dispositivo.
Las revueltas acontecidas en mayo de 1991 por el asesinato a manos de la policía de un joven salvadoreño, fueron el punto de partida real del movimiento.