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Algunos ex miembros de la secta denunciaron que chicas adolescentes eran obligadas a casarse con hombres veinte años mayores que ellas, y que los abusos a menores se justifican como tikkun, un castigo que busca expiar los pecados, los de las mujeres, siempre…
Por Angelo Nero | 6/03/2026
En hebreo Lev Tahor significa “corazón puro”, nada más alejado del corazón negro de esta secta fundada en el Jerusalén ocupado, en 1988, por el rabino judío Shlomo Helbrans. A pesar de que no es muy numerosa, los cálculos más generosos no alcanzan al medio millar, han estado varias veces en el ojo del huracán mediático ya que su interpretación fundamentalista de la religión ha encubierto numerosos casos de abuso infantil, pedofilia, matrimonios forzados y secuestro de menores. Para eludir sus constantes problemas con la justicia, la secta se ha movido de un país a otro: se asentaron en el estado sionista hasta 1990, en Estados Unidos hasta el 2000, regresaron a Israel, donde estuvieron otros tres años, luego en Canadá hasta 2014, y en los diez años siguientes se les ubicó en Guatemala, México, Rumanía, Kurdistán, Bosnia, Macedonia y Colombia.
En 1993 Shlomo Helbrans fue detenido en Nueva York por secuestro de un menor, y por abusos, por lo que pasó dos años en prisión. En 2013 la secta judía fue denunciada en Canadá por los servicios sociales, preocupados por la salud y la educación de los menores en su seno, y tuvo que dictar medidas para que Lev Tahor no se llevara a un centenar de jóvenes a Guatemala. En México, Shlomo murió ahogado en una inmersión ritual en 2017, pasando el control del grupo a su hijo, Helbrans, que fue arrestado con otros cuatro líderes del grupo por la Interpol. En 2025 las autoridades colombianas pusieron a 17 niños de la secta bajo custodia preventiva. Algunos ex miembros de la secta denunciaron que chicas adolescentes eran obligadas a casarse con hombres veinte años mayores que ellas, y que los abusos a menores se justifican como tikkun, un castigo que busca expiar los pecados, los de las mujeres, siempre…
En diciembre del año pasado se detectó a un grupo de Lev Tahor en Colombia, con la intención de comprar tierras para fundar una colonia, donde llamaron la atención por su vestimenta: las mujeres van cubiertas de los pies a la cabeza (por lo que se les ha llamado los talibanes judíos), y por sus estrictas normas de alimentación, y cuando intervinieron los funcionarios de migración y la policía, comprobaron que cinco de los niños tenían una alerta internacional por secuestro.
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