Grabación de guitarras: los briconsejos de dominio público.

Por Arc

Hace poco más de una semana, Alex estuvo en mi casa grabando las guitarras. Todo fue muy fluido y no hemos tenido que dedicarle un tiempo exagerado. Esto ha sido por varios motivos.

En primer lugar, ya habíamos hecho una sesión de grabación poco tiempo antes, que no nos sirvió para mucho, en término de pistas, ya que no tuve en cuenta dos conceptos que todavía no manejaba: El bitrate y la frecuencia de muestreo. -He editado el post en este punto para incluír este video, fabuloso, de JFT. Explica de maravilla ambos términos. Recomiendo el video a quien quiera saber de qué van pero, sobretodo, recomiendo (y no dejaré de hacerlo), el canal a todos los que disfrutan de los temas tratados en este blog.-

 

Me equivoqué en ambas. Trabajamos sobre una plantilla o proyecto donde el bitrate estaba establecido a 16 y la frecuencia de muestreo a 48KHz, cuando tenía que haberlos ajustado a 24 y 44100 respectivamente. Al relacionarse ambos medidores con la calidad y el tamaño de los archivos, es muy recomendable ajustarse a los estándares del estudio o técnico que os vaya a mezclar. Siempre es mejor conseguir la mayor calidad posible, pero el tamaño y consumo de memoria también ha de tenerse en cuenta para no encontrarse luego con proyectos imposibles de mover.

El otro motivo es muy sencillo. Hemos estado muy atentos a la información de la que podíamos beneficiarnos: Videos de youtube, consejos de amigos con más experiencia, cheetsheats, podcast… No estamos inventando nada, solo repetimos unos procesos que se han llevado a cabo millones de veces. Otros han cometido errores o hecho grandes grabaciones, y lo han documentado, para que nosotros podamos ir a tiro fijo.

Voy a intentar recoger algunas de las claves:

Todo es importante, pero si he de poner algo en primer lugar, será que las partes que se vayan a grabar tienen que estar totalmente definidas y practicadas. No vale con ejecutarlas bien, hay que ejecutarlas a la perfección, y eso es imposible si no se tienen bien interiorizadas. (Al menos, lo es para nuestro nivel. No hablo de los genios y profesionales del más alto standing). Este requisito viene al hilo de que las partes de guitarra no se pueden tocar con suavidad asegurando cada nota. Hay que reventar las cuerdas con cada golpe de púa. En el contexto de este blog, nos estamos refiriendo a música cañera, y la mayoría de los tracks que grabamos son riffs. A parte de darle con esa decisión y eficacia, es vital enmudecer adecuadamente las notas cuando terminan, para que las cuerdas no dejen ruidos extraños y molestos, que son un dolor de huevos en la fase de edición.

Además de las cuestiones interpretativas, no se pueden descuidar los materiales: La guitarra debe estar en buenas condiciones, bien quintada. Las cuerdas nuevas marcan una diferencia enorme con respecto a unas cuerdas gastadas. Estamos siendo totalmente estrictos con eso. Sesión nueva, set nuevo de cuerdas. Eso implica un gasto de 7 a 12 euros por sesión, pero sería una tontería gastar más de 100 en una mezcla con unas pistas mediocres. Una producción es una cadena cuya fortaleza es la de su eslabón más débil.

Hay que ajustar debidamente la ganancia en la interfaz de audio. Debe estar al máximo posible sin que llegue a clipear. Antes de realizar una toma, es interesante pedirle al guitarrista que toque con ganas, para calibrar. Luego, miramos en el DAW la señal de entrada y observamos cómo el medidor de esta señal se acerca a los 0 db. Corregimos con el fader para obtener ese resultado.

Cuerdas nuevas, ejecución enérgica y nivel de entrada adecuado son los ingredientes para que nuestra señal sea óptima, de cara a ser distorsionada mediante plugins u otros mecanismos, y no producir un sonido que resulte pobre o decepcionante. Se insiste mucho en que el sonido cañero que buscamos en la guitarra depende tanto o más de estos elementos que del amplificador o preset que elijamos.

En la siguiente entrada, y con estas recomendaciones en mente, comentaré cómo han ido nuestras sesiones de grabación y lo que sacamos de ellas. No todo está en youtube (todavía).

Anexo.

He fracasado en mi objetivo de mantener una regularidad inamovible los lunes. Todavía voy a intentarlo durante un tiempo. Si se complica, lo plantearé de otra manera.

En cuanto a lo positivo, una parte de ese tiempo, durante el que no he estado escribiendo este post, lo he dedicado a comenzar y terminar, por primera vez en mi vida, una canción por mis propios medios. Ese reto llevaba en mi cabeza años. He comenzado muchas pero nunca las había completado. Han sido más de 20 horas metidas en una sola canción, y estoy convencido de que todavía estaré cambiando arreglos durante un par de meses, a medida que le dé escuchas y más escuchas. También me gustaría que, a nivel de arreglos y perfeccionamiento, intervengan los demás capitulosos. Conocen los instrumentos mucho mejor que yo, y la cosa solo puede mejorar, gracias a ellos. En todo caso, ya tengo la sensación de haber cumplido un propósito. Espero que sea tocable y escuchable dentro unas cuantas semanas. Para futuras alusiones, vamos a llamarlo, por ahora “Arc001”. Me ronda la idea de contar un poco cómo ha sido el largo parto en otra ocasión.

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