Casado: modo iconográfico ‘Family Kennedy’

En todo partido no acostumbrado a la auto renovación democrática siempre hay un Plan B para afrontar escenarios de futuro nefasto.

Por Lucio Martínez Pereda | 21/04/2024

La amnistía -una cosa muy transicional y moderada- no “romperá España”, romperá al Partido Popular en dos. Hay una caligrafía fina, por ahora escrita con tenue aguada china, preparada para esa circunstancia. Pablo Casado está en la trastienda esperando para recomponer los trozos del Partido.

Que parejita más fina y elegante: es puro anti ayusismo. Lean ustedes la trastienda de esa elegancia moderada. Es la contraria a esta y podría ser perfectamente la foto de cumpleaños de un adolescente con dificultades para finalizar la ESO. Hasta el mantel recuerda a un bar de Tomelloso. Es un desesperado intento por no perder contacto emocional con los “facha pobres”: el último refugio electoral de Vox en las ciudades, su cuartel del invierno urbano que le permitirá tardar en desaparecer como fuerza política.

No puedo atreverme a concluir nada, pero si puedo hablar de una intuición. En todo partido no acostumbrado a la auto renovación democrática siempre hay un Plan B para afrontar escenarios de futuro nefasto. Creo que la prensa de derechas está calentando motores e incluso se ha sacado de la manga un producto periodístico para cuando llegue la ocasión del recambio: Artículo 14. El ridículo de su nombre bien vale una breve acotación sobre el futuro lector que le espera a este producto de laboratorio. Esto de ponerle a un nuevo periódico como nombre un artículo de la Constitución es como fundar un club de fútbol y ponerle por nombre un artículo del reglamento arbitral: el vacío en las gradas está asegurado.

Pero hay que reconocerle al poder de arriba que está detrás de Casado- en esta ocasión no es Aznar, es el dinero que mantiene vivo a este muerto viviente de la Política – la inteligencia para ver las leves marcas que todo futuro deja en el presente. La habilidad de Casado consiste en haberse dado cuenta que la estrategia política de la amnistía tiene un rico futuro de relato democrático e integrador. Es el “ todos dentro” contrario al “unos dentro” y “ otros fuera “ de Ayuso- Feijóo y el Asno Salvaje de Abascal : unos en el exilio, otros en la ilegalidad y otros en la cárcel. Pablo Casado se ha dado cuenta que el “todos dentro” tiene una potencialidad de ética política de tan largo rendimiento histórico como el relato de la mitificada transición.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.