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El coste económico del operativo contra incendios es elevado y gran parte de esta “tarta de dinero público” es adjudicada a empresas privadas de helicópteros, logística o equipos.
Por Lucio Martínez Pereda | 15/08/2025
La lucha contra los incendios forestales en España se está privatizando. En algunas comunidades autónomas, como Castilla y León, se ha denunciado que la administración está promoviendo cada vez más la externalización y privatización del operativo de prevención y extinción de incendios forestales: contratación de cuadrillas privadas y la subrogación continua de contratos que generan inestabilidad laboral para los bomberos forestales. El coste económico del operativo contra incendios es elevado y gran parte de esta “tarta de dinero público” es adjudicada a empresas privadas de helicópteros, logística o equipos.
Los incendios forestales, una tragedia ambiental y social que azota cada verano a España, han dejado de ser solo un problema ecológico para convertirse en una oportunidad de negocio para empresas privadas ligadas al poder político. En los últimos años, se ha observado un preocupante patrón en el que la gestión de la prevención y extinción de incendios benefician a empresas muchas de las cuales tienen lazos con el Partido Popular.
La privatización de servicios de extinción de incendios y la adjudicación de contratos millonarios para tareas como la limpieza de montes, la vigilancia o el despliegue de medios aéreos han levantado sospechas. En regiones como Galicia, Castilla y León o Madrid, donde el PP tiene control político sobre los fondos públicos se han denunciado casos en los que empresas cercanas a cargos del partido han obtenido contratos bajo condiciones poco transparentes. Estas adjudicaciones, a menudo justificadas por la urgencia de la situación, suelen carecer de la fiscalización adecuada, permitiendo que los costes se inflen y que los beneficios recaigan en manos de unos pocos.
Un ejemplo es el uso de empresas de helicópteros y aviones cisterna, cuyos contratos alcanzan cifras exorbitantes. Estas compañías, en muchos casos, están vinculadas a empresarios con conexiones políticas que se benefician de la falta de competencia real en las licitaciones. Además, la precariedad laboral de los trabajadores forestales, que enfrentan condiciones extenuantes mientras las empresas se lucran, agrava el problema. La prevención, clave para evitar incendios, también se ve afectada: los presupuestos destinados a la limpieza de bosques son insuficientes o mal gestionados, lo que perpetúa el ciclo de incendios y contrataciones de emergencia.
Esta situación no solo pone en riesgo el medio ambiente y la seguridad de las comunidades rurales, sino que también erosiona la confianza en las instituciones. La percepción de que los incendios forestales se han convertido en un negocio para los «amigotes» del PP alimenta el descrédito hacia la gestión pública y refuerza la necesidad de una mayor transparencia y rendición de cuentas. Es imperativo que se investiguen estas prácticas, se refuercen los controles sobre las adjudicaciones y se priorice la prevención con un enfoque basado en el bien común, no en el lucro de unos pocos.
En conclusión es hora de replantear la gestión de este problema, apostando por un modelo que proteja los bosques, apoye a los trabajadores y garantice que los recursos públicos no terminen en manos de los mismos de siempre.
* Estas son algunas de empresas beneficiadas por la externalización de los servicios de lucha contra incendios, en especial en materia de protección contra incendios: Pimexa, Nioextin, Grupo SICE, Grupo Profuego, Johnson Controls, Grupo Eurofesa, Firext, Extisal, Cottes Group, Prosegur Negocios, Grupo Lasser y Exyp. En Galicia, varias empresas privadas están involucradas en la lucha contra los incendios forestales. Destaca Afocelca, una empresa creada en 2002 por compañías portuguesas del sector de la celulosa. Afocelca cuenta con equipos terrestres y helitransportados, además de técnicos. Además, la red de bomberos privatizada en Galicia opera a través de empresas como Matinsa, Seganosa y Celta Prix, que gestionan parques comarcales y prestan apoyo en la extinción en el territorio. Matinsa, filial de Fomento de Construcciones y Contratas, es responsable de varios servicios en Pontevedra, con una plantilla fija de bomberos que trabajan tanto en emergencias como en incendios forestales.
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