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La propuesta del grupo de Torrelavega era del todo original, tanto es su desarrollo musical, con destellos de psicodélica, de blues, de jazz-rock y, sobretodo, de rock progresivo, y unas letras crípticas, bajo las que se encontraba una crítica social e incluso algo de esoterísmo
Por Angelo Nero | 16/08/2024
Uno de mis primeros vinilos fue el de un curioso grupo creado en la localidad cántabra de Torrelavega, dos años antes de que el dictador Francisco Franco muriera en su cama, después de regar las cunetas de este país con la sangre de miles de opositores, y de convertirlo en una inmensa cárcel, durante casi cuarenta años. Cuando España era poco más que un país de charanga y pandereta, en la que unos pocos eran los que podían enterarse de las vanguardias que le estaban poniendo banda musical al mundo, cinco jóvenes cántabros se adentraban en las procelosas aguas del rock sinfónico y del progresivo, siguiendo el legado de grupos como Yes, King Crimson o los Allman Brothers Band. El grupo se llamaría Bloque, y estaba compuesto por Luis Pastor (bajo), Sixto Ruíz (guitarra), Ito Luna (batería) y Juan Carlos Gutiérrez (voz, teclados), al que se sumaría, tres años más tarde, otro guitarrista, Juanjo Respuela, que ya había participado en varios proyectos (Night Flyers, 79 Aniversario, Los Bret’s y Alabama) y con el que se acabaría de conformar el sonido característico de la banda, donde el dialogo de las dos guitarras sería una seña de identidad.
Comenzaron a tocar en los incipientes festivales de música del país, en León, Burgos y Cataluña, y también actuaron en la discoteca “M&M” de Madrid, mítico local donde comenzaron a tocar los Burnig, y que albergó las primeras actuaciones internacionales de rock como Nico, los Faces de Rod Stewart, Rory Gallagher, Gary Glitter o Geordie (la primera banda de Brian Johnson, cantante de AC/DC). “
Por Bloque pasaron varios músicos en sus primeros años, los teclistas Manolo Quizaños y Mario Gómez Calderón, y el guitarrista Dioni Sobrado. Estos dos últimos abandonarían el grupo en 1976 con el batería Ito Luna, para crear otro grupo de rock progresivo, Ibio, junto a la cantante y bajista Lili Alegría, grabando un único disco dos años más tarde, Cuevas de Altamira, que tuvo una importante repercusión, incluso más allá de las fronteras. Fue entonces cuando se afianzó la formación de Bloque con la incorporación del guitarrista Juanjo Respuela y del batería Paco Baños.
Con esta formación grabarían, en 1978, su primer disco, “Bloque”, en solo cinco días, con el sello de Zafiro, Chapa Discos, y que sería producido por Vicente Romero y Luís Soler, con una docena de temas, del que se extrajeron dos sencillos, “La libre Creación/Nostalgia” y “Undécimo Poder/Abelardo y Eloísa”. La propuesta del grupo de Torrelavega era del todo original, tanto es su desarrollo musical, con destellos de psicodélica, de blues, de jazz-rock y, sobretodo, de rock progresivo, y unas letras crípticas, bajo las que se encontraba una crítica social e incluso algo de esoterísmo. En palabras de Juanjo Respuela: “Al principio, las letras eran del gran Antonio Casares, poeta, profesor y músico también. Creo que hay una manera inteligente de explicar lo más transcendente y lo más cotidiano: la Poesía. Compartíamos muchas horas de furgoneta y de lecturas. Whitman, Hesse, Borges, Kafka, Jack London, Poe..”
Giran por toda la península con gran éxito, participando en Laredo en la “Noche Roja”, junto a otro grupo progresivo andaluz, Guadalquivir, y con los ya consagrados, Salvador, Miguel Rios y Triana. Ese año también salen en el inolvidable “Popgrama”, interpretando su éxito, “La libre Creación”.
En enero 1979, graban su segundo disco, “Hombre, tierra y alma”, con un nuevo batería, Carlos Terán, en los Estudios Kirios de Madrid -donde grabarían también grupos de la escena progresiva, como Iceberg-, con Luis Soler en la producción ejecutiva y Luis Calleja como ingeniero de sonido, y fue editado también en la división de Zafiro, Chapa Discos. El tema con el que se abre el disco, “Humanidad indefensa” es toda una declaración de intenciones, porque para Bloque era tan importante el desarrollo musical de sus temas como el contenido de sus letras. Un disco para escuchar de principio a fin, sin interrupciones, como se hacía antes de que apareciera Spotify y Netflix en nuestras vidas.
“Creo que sonábamos muy personales, sobre todo por nuestro concepto más sinfónico, por decirlo de alguna manera. Los teclados, el mellotrón, los desarrollos, las dos guitarras, nos daban un aire distinto al resto de grupos que nos movíamos por aquel tiempo.” Declaraba el guitarrista Juanjo Respuela.
En 1980, sacan su tercer álbum, “El hijo del alba”, del que saldrán dos sencillos, “El hijo del alba/La razón natural” y “Quimérica laxitud/Danza del Agua”, aunque este trabajo no tuvo tanta aceptación como los anteriores, tal vez debido a la irrupción de nuevas escenas musicales, aunque, curiosamente, con el paso de los años se reeditó en Corea del Sur. Los largos desarrollos instrumentales, las guitarras dobladas y una línea de bajo siempre eficaz, unido a la profundidad de sus letras, no impidió que una parte de su público se decantara por otras propuestas como las que traía la movida madrileña. Otra vez el guitarrista de la banda da la respuesta: “En este país sin personalidad, en cuanto aparecen nuevas modas, los medios cambian de objetivos rápidamente, y en aquellos años, cuando surge el punk y la new wave, muchos críticos influyentes dejaron de lado al resto de músicos que no comulgábamos con las nuevas tendencias.”
A pesar de eso, Bloque todavía quitó un disco más con Chapa Discos, en 1981, dos años antes de disolverse, “Música para la libertad”, con un nuevo batería, el cuarto en la historia de la banda, Javier de Juan, y del que se publicaron dos singles, “Detenidos en la Materia/Mágico y salvaje” y “Solo sentimiento/Detenidos en la materia”. El álbum está más en la onda del rock sinfónico y del jazz-rock, y las guitarras, claves en el sonido de la banda, pierden parte de su protagonismo, y quizás por eso el disco solo tuvo eco entre los más fieles seguidores de Bloque.
Diez años después de la disolución de la banda, en 1993, sus líderes, Juanjo Respuela y Juan Carlos Gutiérrez, con la incorporación de dos músicos italianos, hicieron una serie de conciertos como Bloque, y en 1994 incluso grabaron un disco en directo en la sala Revólver de Madrid, con la participación de varios músicos ajenos al proyecto, que se publicó en 1999.
Para terminar, en 2008, volvieron a los escenarios en el Festival del Lago de Bornos, en Cádiz, junto a otros grupos míticos como los bretones Gwendal, los andaluces Imán Califato Independiente.
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