Langston Hughes: jazz, guerra y poesía en la España en llamas

Langston Hughes fue el primer traductor al inglés de Federico García Lorca, poeta al que admiraba profundamente y cuya muerte sintió como una pérdida personal.

Por Isabel Ginés | 19/04/2025

Cuando Langston Hughes llegó a España en el verano de 1937, la península ardía en guerra y la poesía se intenta seguro escribiendo, muchas veces, entre las trincheras. Poeta, periodista y figura clave del Renacimiento de Harlem, Hughes no vino como un simple observador: venía a entender la lucha española desde la piel y el verso, y a contarla al mundo con mirada propia.

Corresponsal del periódico Baltimore Afro-American, Hughes fue uno de los pocos cronistas afroamericanos presentes en el frente republicano. Desde sus crónicas, explicaba a la sociedad estadounidense no solo la violencia del conflicto, sino también la presencia de soldados negros norteamericanos enrolados en las Brigadas Internacionales. Su relato tenía una doble misión: informar y reclamar empatía para una causa que, en su visión, era común a la lucha de los afroamericanos por la igualdad. “España es también nuestra lucha”, parecía entender y defender.

Antes de pisar suelo español, Hughes ya había mostrado su respaldo a la República. Escribió un poema antibélico tituladoSong of Spainy cruzó la frontera desde Francia debido a la neutralidad oficial del gobierno de EE. UU. En París asistió al II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, junto a figuras como André Malraux y Pablo Neruda. De allí viajó con el cubano Nicolás Guillén hacia España, donde se instaló en Madrid, en la sede de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, dirigida por José Bergamín. Rafael Alberti, entonces secretario de la Alianza, fue uno de sus anfitriones en aquellos días de bombardeos, escritura y resistencia.

España marcó profundamente su forma de escribir y sentir. En los cafés de un Madrid asediado, Hughes hablaba de jazz y de flamenco como si fueran hermanos. Decía encontrar en los quejíos del cante jondo la misma alma herida que en el blues del sur de Estados Unidos. Viajó con su propia colección de discos de jazz, y organizaba sesiones musicales allí donde podía: en casas de intelectuales, en refugios, incluso en medio del caos. Era un puente cultural ambulante, donde Harlem se encontraba con Andalucía bajo las bombas.

Lo que muchos desconocen es que Langston Hughes fue el primer traductor al inglés de Federico García Lorca, poeta al que admiraba profundamente y cuya muerte sintió como una pérdida personal. También leyó con devoción a Cervantes, Blasco Ibáñez y Pío Baroja, autores que descubrió en su adolescencia cuando vivió en xico, país al que su familia emigró huyendo del racismo imperante en Estados Unidos. Allí aprendió español, una lengua que lo acompañaría toda su vida.

Hughes no fue solo un testigo de la historia, sino un tejedor de puentes. Su obra es una de las columnas del Renacimiento de Harlem, un movimiento cultural que, en los años 20 y 30, revitalizó la literatura, el arte y la música afroamericana con una mirada orgullosa, libre y radical. Desde Harlem al Ebro, sus palabras hablaron de desigualdad (I, too), de dignidad (My People), de resistencia (Mother to Son), de memoria (The Negro Speaks of Rivers) y de amor por la música (The Trumpet Player).

Pese a las barreras raciales que enfrentó desde joven incluidos los intentos por impedirle el acceso a la universidad o palizas o impedirle entrar en muchos sitios, Hughes acabó siendo una de las voces más importantes del siglo XX. En 1963, fue reconocido con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Howard, un homenaje tardío pero justo para quien nunca dejó de escribir desde el margen, y por los márgenes.

Langston Hughes no solo escribió sobre España: la vivió, la tradujo, la lloró y la cantó. Como buen poeta, entendió que la lucha por la libertad no tiene pasaporte. Y como buen hombre de jazz, supo improvisar belleza incluso en medio del ruido de la guerra.

1 Comment

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.