Entrevista a Cristina Fallarás: “El papel de la mujer en la biblia es el del sometimiento. Tener una culpa y hacer que seamos castigadas, de ahí viene la violencia machista”

Universo de libros: 'El Evangelio según María Magdalena', de Cristina Fallarás; la obra que reconstruye la figura de la fiel amiga de Jesús | Libros | Entretenimiento | El Universo

Basar una idea, el amor, la amistad, en la muerte es una idiotez. El discurso de Magdalena es, ¿Por qué los hombres tienen que basarse en la muerte?

Por Abel Aparicio

Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) sacó a la luz en enero de este año su último libro, ‘El Evangelio según María Magdalena’ (Ediciones B). Un libro que analiza los hechos relatados en la biblia desde el punto de vista de una mujer, María de Magdala. En él nos muestra todo lo que se oculta conscientemente. Analiza el milagro de los panes y los peces, las curas, la logística, etc. Es decir, aquello sin lo que nada funcionaría y que siempre o casi siempre depende de las mujeres.

Fuiste, hace años, la primea persona a la que escuché criticar el papel de las mujeres en la biblia. Su virginidad, su vestido blanco impoluto, su pecado, su segundo plano. Aquí lo muestras a pecho descubierto.

El papel de la mujer en la biblia es el del sometimiento. Tener una culpa y hacer que seamos castigadas, de ahí viene la violencia machista. Primero está Eva, que es la culpable de todo. Tiene un deseo sexual desaforado y le da una manzana envenenada a Adam, que según parece ser, no tiene ningún deseo sexual. Es decir, el hombre cae en la trampa que le tiende la mujer y pierde el paraíso, pierde todo. El otro modelo es la Virgen. No hay ni una sola mujer que dé a luz siendo virgen. Para finalizar está Magdalena, que la convierten en puta, es decir, mercantilizar a la mujer.

Uno de los puntos que más me impactó es cuando te refieres a la sangre, diciendo que la sangre de los hombres no parece molestar, al contario que la sangre de las mujeres.

Todas las películas que vemos o tenemos en el imaginario tienen sangre, ya sean de guerra, de terror, de héroes, sobre todo del oeste. La idea del héroe hombre está basada en la sangre y ligada con la muerte. Sin embargo la sangre de la mujer está ligada con la vida, pero se esconde. La menstruación sigue siendo un tabú tremendo. ¿Por qué se muestra la sangre de las guerras y no la sangre de las mujeres?

El milagro de los panes y los peces no fue un milagro, si no el duro trabajo de un grupo de mujeres. Las personas que llegaban en busca de una curación divina, nuevamente  era llevada a cabo por mujeres de carne y hueso, pero al final, los méritos se los atribuía el Nazareno.

Si pones a las  mujeres en algo que es heroico, mítico, mágico, se convierte en natural. Esto es lo que hice yo con Magdalena y es lo que pasaría si pones a mujeres en un western. Yo pensaba por qué no me gustaba el western, pues bien, en un western solo hay hombres y solo matan. No comen, no cagan, no hay niños, no hay madres, no hay hogares, no hay ancianas. Es decir, se obvia todo lo que tiene que ver con las mujeres, como el parto, la crianza, el alimento, la higiene, etc.  Si tú metes esto en las películas o en el nuevo testamento, todo se entiende, pero se decide ocultarlo.

No conté las veces, pero quizá la palabra ‘idiota’ es la más repetida en toda la obra, ¿por qué?

Porque ella los ve como idiotas. Porque ellos ven la muerte como lo que te salva y todo el evangelio acaba con la muerte. Basar una idea, el amor, la amistad en la muerte es una idiotez. El discurso de Magdalena es, ¿Por qué los hombres tienen que basarse en la muerte?

Hay dos figuras que señalas sin miramientos. Una es sobre la que se cimentó la iglesia católica, Simón Pedro, quién le negó tres veces.

Simón Pedro es un personaje nefasto. No solo negó al Nazareno según las escrituras si no que fue el que defenestró a María Magdalena, llegando a decir que cómo el Nazareno se le puede aparecer a una mujer, llegando a tener que intervenir Andrés, otro de los discípulos. Es un personaje muy simbólico, porque la idea de construir la Iglesia sobre un tipo machista, traidor y cobarde, deja claro que es una iglesia que perdona al hombre. La idea del perdón en la Iglesia es fascinante, por la idea del perdón, viene a redimir al violento. El ejemplo de Simón Pedro es Palmario.

La otra es Pablo de Tarso

Pablo de Tarso es el que escribe las epístolas a las primeras comunidades cristianas y estas epístolas cambian toda la idea de lo que son los evangelios canónicos. Donde el Nazareno estaba acompañado siempre de mujeres, él es quien dice que a las mujeres hay que volver a encerrarlas en casa, no pueden hacer nada sin la ayuda del varón. Le da una vuelta a los nuevos evangelios. Es un mercachifle de la peor calaña. Pero la cuestión es que es él quien cambia la percepción del cristianismo y el encargado de contarlo a las primeras comunidades cristianas.

“Necesitaba llamarme prostituta porque en ese momento la palabra ‘mujer’ no le parecía en ese momento insulto suficiente”. Hay tanto en esa frase…

Esto es interesante porque lo ha que llegado a nosotras es que Jesús se hacía rodear de prostitutas. Prostitutas solo sale una en el nuevo testamento. Lo que quieren decir es que las mujeres que acompañan a un hombre que sea bueno tienen que ser prostitutas. Aquí se marca el espacio de la mujer. Si están en el espacio público son prostitutas, si están en casa, son buenas mujeres.

En el trascurso del libro se puede ver como el Nazareno busca la inmolación desde un principio. Hay quien mantiene que Ernesto Guevara, en el fondo, fue a Bolivia a lo mismo. ¿Qué les puede empujar a ello?

Inmolarte es una forma de trascender, de convertirte en mítico. Y porque cuando uno se inmola decide que aquello que quiere hacer ya está hecho. Pero sobre todo para permanecer en el imaginario colectivo. Una vez hechas las gestas, llevar una vida normal rompería la figura del mito. Ellos no quieren una vida de hogar, de crianza, de cuidados, etc. Una faceta ligada a las mujeres y que lamentablemente a día de hoy, sigue siendo de mujeres.

Fuiste la responsable del hashtag #cuentalo. Creo que nunca te lo perdonaron, de ahí el acoso en redes —lo que te llevó a cerrar tu cuenta de Twitter— y amenazas incluso en tu portal. ¿Este libro ha hecho tanta pupa cómo pienso?

La verdad es que recibí más ataques antes de publicar el libro que una vez publicado, porque es un libro muy respetuoso. Está basado en el evangelio y el evangelio es un texto fundacional de nuestra sociedad.

Quiero decirte una cosa, desde que salir de Twitter soy una mujer nueva. Tengo una vida completamente distinta, mi mundo y mi vida han cambiado para muchísimo mejor. La pregunta no es por qué salí, si no por qué estuve ahí. Es un espacio aterrador.

Hace un mes, en menos de veinticuatro horas asesinaron a cuatro mujeres. El número de denuncias por violencia machista tras la pandemia aumento considerablemente. Sin embargo, veo a mujeres y hombres defendiendo cierta prostitución y atacando por ello a las abolicionistas en manifestaciones feministas, los vientres de alquiler y un largo etcétera. ¿Qué está pasando?

El feminismo lo que tiene que hacer es defender a las mujeres de cualquier violencia contra ellas. Nunca entré en el debate de regulacionista o abolicionista. Hay tantas preguntas que responder antes de llegar a esto que me parece una pregunta trampa. Es algo que se le ha preguntado al feminismo con el objetivo de dividirlo en dos y no lo consiguió y como no lo consiguió con el asunto de las prostitutas, lo intentó con el asunto trans.

La conocida como ‘Ley Trans’ generó mucha controversia, por decirlo de una forma suave ¿Cómo ves el papel que está desarrollando el Ministerio de Igualdad?

El asunto trans es algo tan sencillo como defender los derechos humanos. Qué quieren hacer con una mujer trans o con un hombre trans, ¿matarlo?, ¿cortarle la cabeza? Cuando alguien me dice que Carla Antonioli o Bibiana Fernández no son mujeres, dejo de discutir con esa persona. Sobre todo en el debate que hay ahora mismo en el feminismo. La transfobia que hay ahora mismo en el feminismo me aterra. Me parece que no es algo que rompa el movimiento, porque son pocas, son muy pocas afortunadamente, y se ponen en evidencia ellas solas. Pero me parece básicamente un asunto de derechos humanos. ¿De verdad se creen esa mierda de que se van a meter en los baños a hacernos daño? Quién se va a meter en los baños a hacernos daño serán hombres. A mí solo se me han metido en los baños de las discotecas hombres. ¡Qué bobada! No les hace falta vestirse de mujer para hacernos daño. Baste decir que estoy a favor de los derechos humanos. Si alguien se siente mujer es mujer, si alguien se siente hombre es hombre. ¿Qué problema hay en eso?

Para finalizar, y como hago siempre para cerrar las entrevistas, recomiéndanos una película, un libro y una canción.

Libro Pedro Páramo de Juan Rulfo. Canción Respect. En cuanto a películas, no tengo ninguna favorita. Hay muchas que me han gustado mucho, pero ninguna en especial. Detesto el western, eso sí. Blade Runner es un clásico de mi generación así como El Padrino. Sirvan esas dos.

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