El independentismo escocés vuelve a reclamar un nuevo referéndum diez años después

El actual líder del SNP, John Swinney, quiere volver a poner el tema del referéndum sobre la mesa, a pesar del retroceso electoral del movimiento independentista. 

Por Angelo Nero | 22/09/2024

En las pasadas elecciones al Parlamento Británico del 4 de julio pasado, que marcaron un cambio de ciclo político con el tsunami laborista que llevó a su líder, Keir Starmer, al número 10 de Downing Street, el independentismo escocés fue, junto con el debacle tory, que envió al basurero de la historia a Rishi Sunak, uno de los grandes damnificados de estos comicios, al pasar de 48 escaños a solo 9 diputados -tan sólo dos más de los obtenidos por el Sinn Féin-, aunque también hay que señalar que el Scottish National Party (SNP), fue duramente penalizado por un sistema mayoritario que otorgó 37 escaños en Escocia a los laboristas, con un porcentaje del 35% de los votos, solo cinco puntos por encima del obtenido por el SNP.

Los ministros principales de Escocia, del Partido Nacionalista, han caído, primero Alex Salmond -ahora dirigente de un escisión, el Alba Party- por una acusación de abuso sexual, luego Nicola Sturgeon, acusada también de desvió de dinero, aunque ambos fueron absueltos de los cargos presentados por la fiscalía, y, en abril de esta año, el efímero líder del SNP, Humza Yousaf, también dimitió y fue sustituido por John Swinney, que la noche de la derrota electoral declaró, “tengo que aceptar que no hemos logrado convencer a la gente de la urgencia de la independencia en esta campaña electoral. Por lo tanto, debemos tomarnos el tiempo para considerar y reflexionar sobre cómo cumplimos nuestro compromiso con la independencia, que sigue siendo absoluta.”

Hace ahora diez años, el 18 de septiembre de 2014, los escoceses eran llamados a las urnas para contestar a la pregunta, ¿Debería ser Escocia un país independiente”, gracias a un histórico pacto firmado por el entonces primer ministro británico, David Cameron, y el ministro principal de Escocia, Alex Salmond. El No se impuso con un 55,3% frente al 44,7%, en una campaña plagada de promesas del unionismo que no fueron cumplidas, y solo ocho meses después, en mayo de 2015, el león escocés herido, volvió a rugir, ganando los nacionalistas del SNP 56 de los 59 escaños que se disputaban en esta nación celta para el parlamento de Westminster. Esa noche electoral fui testigo en las calles de Inverness, en la capital de los Highlands de las ganas de revancha del independentismo escocés.

El actual líder del SNP, John Swinney, quiere volver a poner el tema del referéndum sobre la mesa, a pesar del retroceso electoral del movimiento independentista -ahora dividido- e incluso tiene diseñada una hoja de ruta para un posible triunfo del Si, en la que se incluiría la solicitud de ingreso de Escocia en la Unión Europea -un 62% de los escoceses votó la permanencia en la UE frente a un 38% que votó a favor del Brexit-. Aunque el ejecutivo y la justicia británica ya ha cerrado filas ante la posibilidad de una nueva consulta de autodeterminación. Sin embargo, Swinney ha declarado que “Escocia ha estado frenada por Westminster durante demasiado tiempo. Es hora de volver a ser optimistas y tener esperanzas sobre nuestro futuro como nación independiente”.

Mientras tanto, Escocia acaba de cerrar su última refinería, obsoleta tras cien años de uso, que suministraba el 65% de los productos refinados de la nación celta, clave para el suministro de combustible, por ejemplo, para los aeropuertos escoceses, lo que supondrá una pérdida de 400 empleos directos.

El ministro principal escocés insiste en las razones para la independencia de su nación, “Escocia tiene los recursos y las habilidades para ser un país mejor, pero estamos atados a un Reino Unido fallido y en decadencia, y estamos a punto de ver como resultado la austeridad del Partido Laborista y los recortes a apoyos vitales como el pago del combustible de invierno para los jubilados”.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.