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D66, liderado por el ex-ministro de Política Energética, Rob Jetten, se convierte en la primera fuerza en la Cámara inesperadamente, ya que en los últimos comicios, los de 2023, había quedado en quinta posición.
Por Angelo Nero | 30/10/2025
El partido neerlandés Democraten 66 (D66), de tendencia socioliberal y progresista, situado en el centroizquierda, ha ganado las elecciones generales en los Países Bajos, celebradas dos años antes de agotar la legislatura, tras el colapso de la coalición de gobierno de Dick Schoof, después de la salida de los ultraderechistas del Partido de la Libertad (PVV) de Geert Wilders, en junio de este año. D66, liderado por el ex-ministro de Política Energética, Rob Jetten, se convierte en la primera fuerza en la Cámara inesperadamente, ya que en los últimos comicios, los de 2023, había quedado en quinta posición. Los socioliberales suben de 9 a 26 escaños, y pasando del 6,30% a casi el 17% de los votos.
«Los neerlandeses han dicho adiós a la política del miedo y han elegido a fuerzas positivas», afirmó Jetten ante sus militantes,” ha señalado el líder de D66 Rob Jetten, de 38 años, y que podría ser el próximo primer ministro, afirmando su propósito de conseguir la formación de un gobierno estable y ambicioso con “todas las fuerzas constructivas moderadas.” Aunque su victoria ha sido por la mínima, ya que solo le han quitado quince mil votos de diferencia a la segunda fuerza política, el crecimiento de D66 ha sido incontestable, rozando un incremento de voto del 170%.
La ultraderecha del PVV de Geert Wilders, favorita en los sondeos, aunque se mantiene en el segundo lugar, sufre una auténtica debacle electoral, pasando de 37 a 26 diputados, por lo que, aunque el escenario que dejan estas elecciones es abierto, es poco probable que sean llamados a un nuevo gobierno de coalición. Wilders no ocultó su decepción por los resultados y admitió que era “una pérdida importante”, aunque destacando que el PVV sigue siento “uno de los grandes partidos del país.” En términos porcentuales pasa del 23,5% al 16%, con lo que pierden a uno de cada cuatro votantes.
Ha aguantado mejor el conservador Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD), hasta ahora en el gobierno. El partido del ex-primer ministro, Mark Rutte, actual secretario general de la OTAN, pierden solo un escaño, quedando con 23 diputados, perdiendo también un solo punto porcentual, quedando en torno al 14% de los votos.
En cuarto lugar ha quedado la coalición formaba por GroenLinks, la Izquierda Verde (en cuya fundación, en 1990, participó el Partido Comunista de los Países Bajos), y el socialdemócrata Partido del Trabajo (PvdA), que pasan de tener 25 escaños a 20. La izquierda verde, liderada por el ex-ministro de Asuntos Exteriores, Frans Timmermans, puede ser determinante para un gobierno de coalición con los socioliberales, aunque necesitarían sumar más formaciones, ya que la mayoría parlamentaria está en 76 escaños, y ellos solo suman 46. Bajan del 15,24% al 11,8% perdiendo el apoyo también de uno de cada cuatro de sus votantes.
La Llamada Demócrata Cristiana (CDA), liderado por Henri Bontenbal, el partido con mayor número de militantes de los Países Bajos, recogen parte del voto perdido de la ultraderecha de Wilders, y tienen un ascenso meteórico, de 5 a 18 escaños, y es el que más crece en porcentaje de voto, un 255%, pasando del 3,3% del voto total al 11,8%.
Otra formación ultraderechista, Juiste Antwoord 2021 (JA2021), cuyo líder es Joost Eerdmans, tiene también un fuerte ascenso, pasando de 1 a 9 diputados, es el partido que más crece, con un incremento de voto del 770%. Su partido matriz, el Foro por la Democracia (FvD), de Thierry Baudet, dobla asimismo su representación en el parlamento, pasando de 3 a 6 escaños, con un incremento del 104%. La suma de las dos formaciones ultraderechistas es de más del 10%, con lo que no se puede hablar de un retroceso de la extrema derecha en los Países Bajos, sino en un trasvase de votos entre su variada oferta electoral.
Mientras que el Movimiento Campesino-Ciudadano (BBB), un partido agrario y populista de derechas, fundado por la periodista Caroline van der Plas, y afiliado al Partido Popular Europeo, que arrasó en las últimas elecciones regionales de 2023, con la defensa del sector primario y el mundo rural, consigue un resultado decepcionante, tras formar parte del gobierno de coalición de Dick Schoof, bajando de 7 a 4 escaños, perdiendo a la mitad de su electorado.
El Partido Socialista de Jimmy Dijk, el más situado a la izquierda de la Cámara, baja también de 5 a 3 diputados, los mismos que tendrán tres formaciones que mantienen su representación: el Partido para los Animales (PvdD), que lidera la diputada Esther Ouwehand; el partido de la minoría turca, DENK, de orientación socialdemócrata; y el Partido Político Reformado (SPG), un partido político calvinista ortodoxo, fundado en 1918, que aboga por la pena de muerte y la eliminación del sufragio femenino a favor del sufragio orgánico.
La Cámara se completa con los dos diputados de la Unión Cristiana, que también está en contra del matrimonio homosexual, el aborto y la eutanasia, que pierden un escaño; con los dos diputados del partido de los jubilados 50Plus; y con el único escaño del partido paneuropeo Volt.
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