La Corona y el Estado no se limitaron a las compañías del siglo XVII. Hasta principios del siglo XIX la Corona figuraba como propietaria de esclavos en posesiones coloniales.
José Francés abogaba por directivos con “más despierto el espíritu de asociación”, y que cumplieran con sus deberes para con los organismos obreros nacionales a los que pertenecían.
Las críticas coinciden en que restar centralidad al componente ideológico —el odio al intelectual republicano, a lo que representaba culturalmente y a su orientación sexual— equivale a un blanqueamiento del fascismo.
Nenni quería honrar la memoria del fallecido con unos trazos de su biografía. La gran característica de Turati había sido confundir su vida con la del socialismo italiano.