El debate actual a menudo oscila entre dos caricaturas: la leyenda negra que presenta a España como único agente del mal, y la reacción que minimiza la violencia o idealiza lo prehispánico.
La encomienda , la mita, las leyes de Burgos y Quinto Real fueron una combinación de instrumentos económicos, legales y fiscales que configuraron un mecanismo de extracción masiva de riqueza desde América hacia la metrópoli.
La Corona y el Estado no se limitaron a las compañías del siglo XVII. Hasta principios del siglo XIX la Corona figuraba como propietaria de esclavos en posesiones coloniales.
José Francés abogaba por directivos con “más despierto el espíritu de asociación”, y que cumplieran con sus deberes para con los organismos obreros nacionales a los que pertenecían.
Las críticas coinciden en que restar centralidad al componente ideológico —el odio al intelectual republicano, a lo que representaba culturalmente y a su orientación sexual— equivale a un blanqueamiento del fascismo.