Cientos de manifestantes emulan en Lisboa la acampada de Sol contra la crisis de la vivienda

La acampada de Lisboa se suma a la de la plaza Dom João I de Oporto, donde los participantes fueron desalojados a mediados de semana en una intervención policial que dejó decenas de heridos.

Por Víctor Siles | 19/10/2026

Cientos de jóvenes portugueses pasaron la noche del sábado al domingo acampados en la céntrica Praça do Rossio, donde instalaron varias decenas de tiendas de campaña para exigir viviendas asequibles y denunciar las políticas liberales del Gobierno conservador de Luís Montenegro. La protesta convirtió una de las plazas más emblemáticas de la capital en un improvisado campamento, inspirado explícitamente en las movilizaciones juveniles por la vivienda que llevan semanas ocupando la Puerta del Sol de Madrid y en la acampada previa de Oporto.

La iniciativa, convocada bajo el lema “Não dá mais? Então monta a tua tenda!” (“¿Ya no da más? ¡Pues monta tu tienda!”), comenzó poco después de las 17:00 del sábado, tras la conclusión de una manifestación de la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP) contra el encarecimiento del coste de la vida y por mejoras salariales. Al menos 2.500 personas participaron durante la tarde, según datos policiales, y una asamblea popular aprobó seis exigencias principales: reversión de la nueva ley del arrendamiento, aplicación de techos a las rentas, fin de las adquisiciones de vivienda por fondos inmobiliarios, aumento de la vivienda pública, recuperación de inmuebles vacíos por iniciativa pública y fin de los desahucios sin alternativa habitacional.

João Veloso, uno de los portavoces de la acampada, explicó a EFE que los jóvenes reclaman “techos a los alquileres y el fin de la nueva ley de arrendamiento”, denunciando que los propietarios pueden subir las rentas 100 o 200 euros de un año a otro. Criticó que las medidas del Ejecutivo de Montenegro no resuelven el problema de quienes no pueden pagar los alquileres y consideró que su política favorece a grandes propietarios y al sector inmobiliario en lugar de garantizar el acceso a un alojamiento digno. El portavoz reconoció abiertamente la influencia de la acampada de la Puerta del Sol y de otras movilizaciones europeas, incluida la de Francia.

Los cánticos y carteles centraron gran parte de las críticas en el primer ministro. Se repitieron consignas como “Montenegro presta atenção, a tua casa vai virar ocupação” (“Montenegro, presta atención, tu casa se va a convertir en una ocupación”) y “Daqui ninguém nos tira”. Los manifestantes también aludieron a informaciones sobre el patrimonio inmobiliario asociado al jefe del Gobierno y respondieron a declaraciones recientes en las que Montenegro había pedido a movimientos y partidos que no actuaran de forma “egoísta”.

La acampada de Lisboa se suma a la de la plaza Dom João I de Oporto, donde los participantes fueron desalojados a mediados de semana en una intervención policial que dejó decenas de heridos. En ambos casos los campamentos desafiaron los plazos legales y formaron cordones humanos alrededor de las tiendas. Al amanecer del domingo, centenares de personas permanecían en el Rossio con la intención de continuar hasta obtener respuestas del Gobierno.

La crisis de la vivienda en Portugal es especialmente aguda en Lisboa y Oporto. Los precios de la vivienda subieron un 124% entre 2015 y 2024, el doble de la media europea, y los alquileres de nuevos contratos se han disparado, mientras los salarios reales no han seguido el mismo ritmo. El Gobierno de Montenegro defiende una estrategia centrada en aumentar la oferta mediante construcción y rehabilitación pública (con objetivos de decenas de miles de viviendas), incentivos fiscales, simplificación burocrática y medidas para movilizar inmuebles vacíos, argumentando que el problema principal es la escasez de oferta. Los críticos de la oposición y los movimientos de vivienda consideran insuficientes o contraproducentes estas políticas de orientación más liberal o pro-mercado y reclaman intervenciones más directas sobre precios y desahucios.

El fenómeno se enmarca en una ola de protestas europeas por el coste de la vida y la vivienda, con manifestaciones y acampadas en España, Francia e Italia en las últimas semanas. En Lisboa, los participantes anunciaron una asamblea popular adicional y mantienen la presión de cara a futuras movilizaciones nacionales.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.