Visibilizar para erradicar

Por Olvido Contento

El Patriarcado no descansa en su lucha para mantener la desigualdad y sus privilegios así que nosotras tampoco. Y por eso vamos a seguir hablando y desmontando falsos mitos sobre violencia machista. En esta ocasión me centraré en dos de ellos que reiteradamente son vomitados para minimizar esta lacra social y justificarla.

LOS HOMBRES MALTRATADORES SON ALCOHOLICOS O ADICTOS

Empezaré con datos estadísticos objetivos de fuentes más que fiables. Voy a remitirme al Estudio Sobre la Aplicación dela Ley Integral por las Audiencias Provinciales de 2016 del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Dicho estudio en sus conclusiones expone que respecto a las circunstancias modificativas de la responsabilidad penal (atenuantes o eximentes),específicamente las vinculadas con el consumo de bebidas alcohólicas o de drogas o sustancias estupefacientes sobre la imputabilidad del autor, se ha apreciado en un 3,78 % de las sentencias condenatorias como circunstancia atenuante y en 0,89 % como eximente. ¿Qué significa todo esto? Que el número de casos en los que se ha apreciado consumo de drogas es ínfimo, por lo que objetivamente no se puede extrapolar como causa a todos los casos de violencia machista argumentar que las drogas son responsables del comportamiento de estos agresores.

Pero vamos a profundizar un poco más en la raíz de este falso mito. Resulta curioso que aun teniendo mermadas sus capacidades mentales por las drogas el maltratador sea capaz siempre de seleccionar perfectamente a su víctima, su pareja o ex pareja, no el vecino del quinto, ni el compañero de trabajo, o cualquiera que se cruce en ese momento en su camino.

El patriarcado responde a la necesidad de minimizar la violencia machista exculpando a los maltratadores para que nada cambie

Este miso argumento (el consumo de alcohol y otras drogas) no se utiliza de igual manera para hombres que para mujeres, para ellos es un atenuante pero para nosotras es un agravante. Cuando a una mujer la agreden y ella está bajo los efectos de alguna droga se le hace responsable culpabilizándola de lo ocurrido por dicho consumo, no se ha cuidado y ha permitido el abuso. En el caso de los hombres, todo lo contrario, se argumenta que ese consumo hace que no fuese dueño de sus actos por lo que no se le puede culpar. Esto tiene una importancia enorme ya que achaca el acto delictivo a algo externo al hombre lo que al final termina victimizándole. Y esto no ocurre porque sí, no es gratuito ni circunstancial, responde a una necesidad del patriarcado de minimizar la violencia machista exculpando a los maltratadores para que nada cambie. Es decir, es una trampa para mantener el status quo, la desigualdad y la dominación.

LOS HOMBRES MALTRATADORES SON ENFERMOS MENTALES

Utilizando la misma fuente “la alteración psíquica aparece como eximente incompleta en un 0,89 %de las sentencias condenatorias. Expresan con ello, porcentajes incluso bastante inferiores que los apreciados en las sentencias dictadas en casos de homicidio y/o asesinato!”.

No hay ninguna patología tipificada en el DSM V ( Manual y Estadístico de los Trastornos Mentales) ni en el CIE 10 ( Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud) que recoja la violencia machista como enfermedad mental y creedme, al Patriarcado le encantaría tener ese as en su manga. Sería su mejor aliado.

Vamos a acudir a uno de los expertos en el tema, Miguel Lorente, médico forense, asesor de la OMS para la violencia machista y exdelegado del Gobierno para la Violencia de Género entre 2008 y 2011, entre otros. Según él “Hombre, varón y del sexo masculino, con referencias culturales basadas en la imposición: ese es el perfil tipo del agresor. El machismo es la base cultural que justifica que los hombres utilicen la violencia para solucionar determinados conflictos. Ojo, esto no obliga a un hombre a maltratar, por eso no todos somos maltratadores, pero le da esa opción, y algunos eligen hacerlo”.

“El maltratador no es alguien descontrolado, sabe lo que está haciendo pero lo justifica. Culpabiliza: ‘Tú te empeñas, tú me obligas, tú eres mala mujer, yo lo hago por el bien de la pareja’. Siempre tienen excusas. Actúan para defender su propia idea de una relación de pareja, construida a partir del machismo y que implica dominio, poder y control”

Si patologizamos la violencia machista ponemos el foco fuera del maltratador eximiéndole de responsabilidad, además de tratar el problema como si de casos individuales y puntuales se tratara. Así se minimiza su dimensión social y se acepta su existencia ya que nadie puede controlar la aparición de una enfermedad. Al no ser entendido como un problema social, no requiere de cambios políticos, ni educativos, ni sanitarios, ni sociales, solo soluciones a los casos puntuales. Consecuencia, todo sigue igual y el Patriarcado gana.

Desmontar, sensibilizar, explicar y visibilizar son las mejores herramientas para llegar a los cimientos y desestabilizar este sistema tan violento como  injusto. Legislar es imprescindible, pero no es suficiente si esas leyes no van acompañadas de un cambio social. Y esto nos atañe a todas y todos.Es nuestra responsabilidad trabajar para conseguirlo.

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