La decisión de los países ricos de aplicar dosis de refuerzo de vacunas del coronavirus mientras millones de personas en África permanecen sin vacunar es una burla al principio de equidad.
Sus fracasos en Siria, Irak y Afganistán han obligado a Washington a un nuevo replanteo de su política exterior, por lo que hacer foco en África, donde tanto Rusia como China están ganado mucho terreno
Se el primero en comentar