Tore Skeie: ‘Los vikingos eran guerreros profesionales, vivían de las contiendas’

Entrevistamos al historiador medieval noruego Tore Skeie, quien acaba de publicar ‘La era del lobo’.  

Por Jayro Sánchez | 7/08/2026

Tore Skeie (Gjøvik, 1977) es uno de los historiadores medievales más famosos de Noruega. Autor de varias obras superventas, acaba de publicar La era del lobo (Ático de los Libros, 2026), una historia sobre el apogeo vikingo. Charlamos con él sobre este pueblo navegante y su fama de salvajes, ladrones y asesinos.

Su ensayo se ha impuesto como la obra de referencia internacional sobre los años dorados del pueblo vikingo. ¿Por qué cree que lo ha hecho?

Supongo que hay otros textos sobre el tema tan populares como el mío. Yo no quería obtener un éxito particular con él, aunque espero que esté relacionado con el hecho de que he intentado hacer la política nórdica de la época entendible para la gente común.

La era del lobo narra las luchas entre distintos pueblos europeos por el control del mar del Norte. ¿Cuán importante era para ellos?

Fue un lugar crucial. Funcionaba como una especie de autopista que conectaba distintas comunidades e ideas.

También era la vía de transporte de grandes cantidades de moneda.

Es cierto. En aquellos tiempos, las familias de la élite escandinava necesitaban hacerse con plata para aumentar su poder, pagar a sus ejércitos y financiar sus expediciones marítimas. Conseguían el dinero en las costas cercanas a sus tierras.

Este hecho cambió la cultura de los escandinavos de manera gradual. La codicia los predispuso cada vez más al conflicto. Para llevarlo a cabo, debían de tener soldados. Y estos solo mantenían su lealtad si se les proporcionaba más botín.

Estamos hablando de un proceso trágico y terrorífico: la dinámica de la economía de guerra. Y, por desgracia, este no es el único ejemplo en la historia mundial.

Entre sus vecinos, los vikingos tenían fama de salvajes, asesinos y ladrones. ¿Lo eran?

Sí. Sin embargo, ellos no fueron los únicos representantes de la sociedad a la que pertenecieron. Eran guerreros profesionales. Vivían de las contiendas, un elemento muy importante en su concepción sobre el mundo y su propia identidad.

Pero creo que se podría decir lo mismo de los gobernantes de otros países. Fíjate en los reyes ingleses. Aunque eran cristianos y «partidarios» de un mundo civilizado, se rodeaban de soldados y se valían de la guerra para enriquecerse.

El pueblo nórdico compartía sus orígenes germánicos con muchos de los gobernantes de la Europa de la época. ¿Por qué asaltaba sus territorios y esclavizaba a sus súbditos?

Por las necesidades económicas de sus líderes. El único momento en el que las incursiones vikingas se detuvieron fue cuando los caudillos escandinavos adquirieron el poder suficiente para obligar a sus miembros a no salir de sus territorios.

Los vikingos provocaron el terror en casi toda Europa durante al menos tres siglos. ¿Nadie fue capaz de vencerlos en todo ese tiempo?

En realidad, aunque conquistaron algunas tierras, muchos de sus asaltos fracasaron. Además, sirvieron como mercenarios para los reyes cristianos con más frecuencia de la que los lectores creerían.

Las flotas escandinavas se hicieron con Sicilia, Normandía e Inglaterra. ¿Cómo pudieron lograrlo, dadas sus numerosas divisiones internas?

Porque los nórdicos eran capaces de organizar ejércitos muy grandes y disciplinados durante cortos periodos de tiempo. En Inglaterra, obligaron al rey Etelredo II (978-1013) a pagarles rescates enormes varias veces. Y, cuando lo conseguían, se desbandaban.

Esta era una estrategia que utilizaban a menudo. Lo hacían por motivos económicos. Para ellos, la mejor forma de ganar dinero era separarse y unirse de nuevo al cabo de un tiempo.

Esto les permitía atacar en lugares muy distantes entre sí en muy poco tiempo. Véanse las invasiones de Sevilla y Constantinopla en el siglo VIII. Hay pruebas fiables de que eran grandes maestros de la logística. Contaban con sistemas de transporte muy sofisticados.

Más tarde, durante su declive, los guerreros escandinavos sirvieron como espadachines de alquiler para Bizancio y los dirigentes árabes del Mediterráneo. ¿Por qué navegaron tan lejos de sus tierras para servir a reyes extranjeros?

Esa es una de las grandes preguntas de la historiografía escandinava. Para empezar, la población estaba aumentando de manera espectacular. Aquello era un problema, porque los recursos eran muy limitados. Los primogénitos de los aristócratas eran los herederos de las posesiones familiares, y los más jóvenes tenían que buscarse su propia fortuna, así que se echaron al mar.

De hecho, las fuentes nos han permitido saber que la exploración era un fenómeno muy valorado dentro de su cultura. Suponía una forma de ganar prestigio y riquezas, por lo que, junto con la carrera religiosa, era una de las opciones más sopesadas por aquellos muchachos.

Muchos nunca regresaron a sus casas. Se sabe que jugaron un papel crucial en la formación de grandes reinos como el de Rusia. Supongo que podemos comparar su situación con la de los europeos que emigraron a América y contribuyeron a la creación de EE. UU.

Los vikingos fueron protagonistas de hechos y leyendas durante 300 años. Después, se perdieron entre las brumas de la historia. ¿Cómo es posible que ocurriera?

La llamada Edad Vikinga se produjo en el contexto de las invasiones bárbaras de la Europa posromana. Cuando los líderes nórdicos obtuvieron el éxito y el poder financiero necesarios para gobernar Escandinavia, se encargaron de acabar con las expediciones para impedir que otros pudieran arrebatarles sus tronos.

Además, su cristianización favoreció el estrechamiento de sus lazos con otros reyes del continente y los integró en la naciente Europa feudal.

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