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El impacto de la huelga fue inmediato. PortAventura suspendió la venta de entradas y las reservas hoteleras para el 19 de abril.
Por Javier Guijarro | 19/04/2025
El 19 de abril, PortAventura, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de España, se vio sacudido por una huelga histórica de sus trabajadores, la primera en 30 años. Esta movilización ha puesto en el centro del debate la precariedad laboral de la plantilla y la disparidad entre los beneficios millonarios del parque y los salarios de miseria que perciben sus empleados.
El origen de la huelga
La huelga de este 19 de abril, que ha contado con la participación de aproximadamente el 80% de los 2.700 trabajadores del parque, según fuentes sindicales, surge tras el fracaso de las negociaciones para renovar el convenio colectivo, cuya vigencia finalizó el 31 de diciembre de 2024. Durante meses, los sindicatos han intentado llegar a un acuerdo con la dirección de PortAventura, pero las posiciones de ambas partes han sido descritas como “muy alejadas”.
Los trabajadores denuncian la “postura intransigente” de la empresa, que, lejos de proponer mejoras, planteaba medidas como incrementar las jornadas laborales, reducir el pago por horas extras y otros complementos salariales, y mantener los salarios en niveles mínimos. Esta situación llevó a la plantilla a tomar una medida drástica: una huelga de 24 horas en plena Semana Santa, uno de los períodos de mayor afluencia al parque, seguida de nuevas convocatorias para los días 1 y 2 de mayo. El impacto de la huelga fue inmediato. PortAventura suspendió la venta de entradas y las reservas hoteleras para el 19 de abril, advirtiendo que no podía garantizar la calidad del servicio. Solo nueve atracciones, como Shambhala, Dragon Khan y Furius Baco, estuvieron operativas, y los tiempos de espera superaron la hora y media en algunos casos.
Las demandas de los trabajadores
Los trabajadores de PortAventura piden condiciones laborales dignas y un salario justo. Entre sus principales demandas se encuentran:
Incremento salarial: Según los sindicatos, el 65% de la plantilla cobra el salario mínimo interprofesional (SMI), que en 2025 se sitúa en 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas (aproximadamente 15.000 euros anuales). Sin embargo, tras descuentos por IRPF, Seguridad Social y gastos como comidas en el parque, los trabajadores pueden llegar a percibir poco más de 900 euros netos al mes. Además, la mayoría trabaja con contratos fijos discontinuos de entre cinco y nueve meses al año, lo que reduce sus ingresos anuales a entre 8.000 y 12.000 euros, una cifra que los sindicatos califican de “precariedad brutal”.
Mejora de las condiciones laborales: Los empleados denuncian jornadas extenuantes de hasta nueve horas durante siete días seguidos, con solo dos días de descanso, y contratos basados en un cómputo anual de horas que genera desequilibrios (por ejemplo, 100 horas un mes y 200 el siguiente). También reclaman una mejor definición de los puestos de trabajo para evitar la sobrecarga y tareas para las que no están cualificados, como la manipulación de alimentos sin formación adecuada.
Aumento de la plantilla: La falta de personal provoca una carga de trabajo desmedida, afectando tanto a los empleados como a la experiencia de los visitantes. Los sindicatos piden la contratación de más trabajadores y la conversión de unos 300 contratos fijos discontinuos en indefinidos para garantizar mayor estabilidad laboral.
Cumplimiento de la normativa laboral: Los sindicatos han presentado un listado de 27 infracciones y advertencias del Departamento de Trabajo contra PortAventura, muchas relacionadas con el incumplimiento de los descansos semanales y entre jornadas. Estas sanciones reflejan un historial de prácticas laborales cuestionables que los trabajadores buscan corregir.
Transparencia y organización: Los empleados reclaman soluciones a problemas organizativos, como horarios caóticos, insuficientes períodos de descanso y dificultades de transporte para llegar al lugar de trabajo.
Los beneficios de PortAventura
PortAventura World es uno de los parques temáticos más exitosos de Europa, atrayendo a millones de visitantes cada año y generando ingresos sustanciales. En 2023, el parque reportó ingresos operativos de aproximadamente 400 millones de euros, con un beneficio neto que, aunque no desglosado públicamente para 2024, se presume elevado dado el aumento de visitantes y la expansión de servicios como el “PortAventura Club” y el programa “Discoverer”.
El parque opera 307 días al año, lo que lo convierte en un motor económico para la región de Salou y Vila-seca, en Tarragona. Además, recibe una afluencia significativa de turistas internacionales, especialmente del Reino Unido, lo que refuerza su posición como un referente mundial en el sector del ocio. Sin embargo, mientras los directivos han incrementado sus salarios en un 200% anual en los últimos años, según denuncias de los trabajadores, los sueldos base de la plantilla apenas alcanzan el SMI, y en algunos casos, se sitúan por debajo tras descuentos.
Esta disparidad es aún más indignante si se considera que PortAventura no solo se beneficia de su éxito comercial, sino también de incentivos fiscales y subvenciones públicas como parte de su rol en el turismo regional. Los trabajadores argumentan que, con estos recursos, la empresa tiene la capacidad de ofrecer salarios dignos y condiciones laborales justas, pero opta por maximizar beneficios a costa de su plantilla.
El impacto de la huelga y el camino a seguir
La huelga de este 19 de abril marca un hito en la historia de PortAventura, siendo la primera vez que el parque suspendió la venta de entradas por una movilización laboral. La protesta, que incluyó concentraciones frente a las puertas del parque con pancartas como “Explotaventura recorta nuestros derechos”, tuvo una amplia repercusión mediática, incluso a nivel internacional, con medios británicos alertando a los turistas sobre las posibles afectaciones.
A pesar de la apertura parcial del parque, la experiencia de los visitantes se vio comprometida, con solo un puñado de atracciones operativas y servicios de restauración y tiendas funcionando a media capacidad. Los sindicatos han advertido que, sin avances en las negociaciones, las huelgas previstas para el 1 y 2 de mayo podrían tener un impacto aún mayor, especialmente considerando que coinciden con otro período de alta afluencia.
PortAventura, por su parte, ha reiterado su “respeto al derecho de huelga” y su “predisposición a llegar a un acuerdo”. Sin embargo, los sindicatos consideran que la empresa no ha mostrado voluntad real de aceptar sus demandas mínimas, como un incremento salarial superior al 1,5% ofrecido inicialmente (calificado como “una miseria”) o la mejora de las condiciones laborales.
La huelga de los trabajadores de PortAventura es un grito de resistencia contra la precariedad laboral en una empresa que, pese a su éxito económico, mantiene a la mayoría de su plantilla en condiciones indignas. Los empleados, que son el corazón del parque y responsables de la experiencia de millones de visitantes, exigen lo que les corresponde: salarios justos, estabilidad laboral y un entorno de trabajo que respete sus derechos.
Este conflicto pone en evidencia una problemática más amplia en el sector del turismo y el ocio, donde los beneficios empresariales se construyen sobre la explotación de los trabajadores.
Nadie se acuerda del equipo de seguridad, no se atreven por miedo a que Sabico y Port Avebtura les despidan, comíamos en el kenel con los perros sólo teníamos 15 min para comer ir baño etc la jornada era de 9a17 pero a las 8 o antes tenías que estar allí ya que había unos 15 20 min andando hasta el puesto y si cogías el bus a las 8y35 aprox salía o llegabas muy muy justo con la gente entrando y sin seguridad o demasiado pronto y un largo etc que puedo demostrar con. Unerosos videos fotos etc. Evidentemente me despidieron casi al hacer 3 años improcedentemente co o a muchísima gente q vi pasar y de maneras infrahumanas