Los conservadores de la CDU ganan las elecciones en Alemania, con una fuerte subida de la ultraderecha y el desplome de la socialdemocracia

La victoria de los conservadores es agridulce, ya que los resultados están muy por debajo de lo que le auguraban las encuestas, que lo situaban por encima del 30%, y quedan muy lejos de la mayoría absoluta en el parlamento.

Por Angelo Nero | 24/02/2025

En Alemania, la derecha y la ultraderecha han ganado, de forma indiscutible, las elecciones federales para renovar a los 630 miembros del Bundestag, su cámara legislativa, este pasado domingo, 23 de febrero. Los ojos de toda Europa estaban puestos en estos comicios, ya que Alemania es la primera economía de la Unión Europea, y lo que se decidiera en sus urnas tendrá efecto, de un modo u otro, en el resto de los estados socios.

La coalición conservadora CDU (Unión Demócrata Cristiana de Alemania) que lideró los primeros gobiernos de Alemania Occidental tras la guerra con Konrad Adenauer (1949/1961), que afrontó los retos de la reunificación con Helmut Kohl (1983/1998), y que lideró con mano de hierro a Europa con Angela Merkel (2005/2021), vuelve ahora a ganar con rotundidad las elecciones federales, poniendo fin al impopular gobierno socialdemócrata de Olaf Scholz. Bajo el liderazgo de Friedrich Merz, los demócratacristianos, junto a sus socios socialcristianos de la USC (Unión Social Cristiana de Baviera), han logrado el 28,54% de los votos, frente al 24% de los comicios de 2021, sumando tres millones de nuevos votantes, con lo que tendrán 208 escaños en el Bundestag, 11 más de los que tenían en la anterior legislatura. De todos modos, la victoria de los conservadores es agridulce, ya que los resultados están muy por debajo de lo que le auguraban las encuestas, que lo situaban por encima del 30%, y quedan muy lejos de la mayoría absoluta en el parlamento, fijada en 316 escaños, por lo que están obligados a un gobierno de coalición, o bien con el SPD (coalición Groko), con el SPD y los Verdes (coalición Kenia), o la más improbable, con la extrema derecha de AdF.

Precisamente la AdF (Alternativa por Alemania), ha sido la gran triunfadora de la jornada electoral, bajo el liderazgo de Alice Weidel, que pasa de ser la quinta fuerza política en el parlamento a la segunda, duplicando el porcentaje de voto, del 10% al 20,8%, ganando cinco millones de nuevos votantes, y pasando de 83 escaños a 152. La ultraderecha confirma su trayectoria ascendente, tras los éxitos electorales en los lander de Turingia, donde fueron primera fuerza política, y Sajonia, donde fueron segundos, y hace saltar las alarmas en Europa, en estado de conmoción tras los últimos movimientos de Trump, con amenazas de incremento de aranceles y de ningunear a la UE en las conversaciones para poner fin a la guerra de Ucrania. AdF se ha impuesto en los lander alemanes del este, en algunos con un porcentaje de alrededor del 40%.

Si la CDU/CSU y la AdF, las dos grandes marcas de la derecha, han sido las grandes vencedoras de estas elecciones federales, sin duda el gran derrotado ha sido el histórico SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania) al que cada vez es más difícil situar en la izquierda, que cosecha, bajo el liderazgo del canciller Olaf Scholz, los peores resultados de su partido desde finales del siglo XIX. El SPD pierde casi cuatro millones de votos, pasa de ser la primera formación política a la tercera, del 25,74% al 16,41% de porcentaje, y pierde 86 escaños, quedando en el Bundestag con 120 diputados.

Tampoco sus socios de gobierno, los verdes de Bündnis 90/Die Grünen salen muy bien parados de estas elecciones, ya que pierden un millón de votos, pasan del 14,75% al 11,60%, y pierden 33 escaños, quedando con 85 escaños. Estos resultados confirman también la deriva de los verdes, que en las elecciones de Sajonia tuvieron un fuerte retroceso, y en Turingia quedaron fuera del parlamento. Los otros socios del gabinete Scholz, los liberales del FDP (Partido Democrático Libre) han quedado todavía peor parados, y estarán fuera del Bundestag -donde tenían 92 escaños-, al no lograr superar la barrera del 5%. Su líder, el exministro de hacienda Christian Lindner, ya ha anunciado el abandono de la política.

Die Linke, La Izquierda, la formación coliderada por Heidi Reichinnek y Jan van Aken, por la contra, han cosechado un muy buen resultado, gracias a una acertada campaña electoral que les ha hecho superar incluso las expectativas generadas por las encuestas, duplicando los votos obtenidos en 2021 -dos millones de nuevos votantes-, pasando del 4,89% al 8,77% de porcentaje, y ganando 25 escaños más, hasta los 64 diputados. Especialmente dulce para la formación de izquierdas ha sido la victoria en Berlín, y que se hayan confirmado como primera opción entre la juventud alemana.

Queda fuera del parlamento también, la escisión de Die Linke, la Alianza Sahra Wagenknecht, que, pese a sus casi dos millones y medio de votos, no ha logrado superar el 5% necesario para acceder al Bundestag.

La Asociación de Votantes del Schleswig Meridional logra el escaño reservado a la minoría danesa.

1 Comment

  1. El auge del fascismo lo alimenta la traición de la social-democracia.
    Al fascismo no se le combate votando a quien promete defender la clase trabajadora y luego la traiciona desde el gobierno, sino difundiendo un espíritu revolucionario y solidario entre los oprimidos. Solo dejando de confiar en políticos y profesionales del síndicalismo para defender nuestros derechos podremos acabar con el fascismo.
    La acción directa, el apoyo mutuo y los demás valores del anarquismo son la verdadera vacuna contra el nacionalismo, el racismo y el fascismo.
    No votes, lucha que es el único camino.
    Salud y anarkia

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