La jornada laboral en Alemania a fines de los años veinte

Más de los obreros y empleados alemanes trabajaban más de cuarenta y ocho horas semanales, y eso era motivo para la Federación Sindical Internacional indicara que Alemania no podía presumir en ese momento de política social.

Por Eduardo Montagut | 30/06/2025

La cuestión del cumplimiento de la jornada laboral de 8 horas semanales que se generalizó en muchos países europeos tuvo muchas dificultades para su aplicación real. En la misma posguerra mundial después de la Gran Guerra y con el empuje de la OIT se consiguió, como hemos indicado, pero también es cierto que el empresariado luchó para que la jornada no se redujese con el pretexto de la fuerte crisis económica de ese momento.

En este apunte queremos hacernos eco de la investigación que se hizo, al respecto, en Alemania en 1924. A fin de contrastar la cuantía de la prolongación de la jornada de trabajo introducida en Alemania en virtud de una orden sobre la duración del trabajo, la Confederación General de Sindicatos alemanes, con la ayuda de los Comités locales, realizó una encuesta sobre la jornada real de trabajo, comprendiendo las horas extraordinarias. La encuesta se limitó a siete de las profesiones más destacadas, y, por lo tanto, no sería más que un sondeo. Pero se extendió a toda Alemania, con lo que se podría afirmar que dio un resultado muy exacto de la duración real del trabajo. La encuesta se hizo en más de cuarenta y seis mil empresas, con casi dos millones y medio de trabajadores. Se sacaron datos diversos. En la industria química se trabajaba una media de cuarenta y cuatro horas semanales, en las imprentas casi se llegaba a cincuenta, pero en la industria metalúrgica se llegaba a 63’5, y en la textil hasta las 82’4 horas.

Al final, más de los obreros y empleados alemanes trabajaban más de cuarenta y ocho horas semanales, y eso era motivo para la Federación Sindical Internacional indicara que Alemania no podía presumir en ese momento de política social.


Hemos trabajado con el número del 10 de julio de 1924 de El Socialista.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.