La afiliación de las mujeres al socialismo francés

El manifiesto intentaba justificar la importancia y el papel del socialismo francés en distintas cuestiones que afectaban a las mujeres para demostrar la necesidad de que las mujeres se acercaran al mismo.

Por Eduardo Montagut | 25/10/2024

En las elecciones de 1924 el Grupo femenino del Partido Socialista en Francia se movilizó para que las mujeres se acercaran al mismo. Debemos recordar que las mujeres francesas no podían votar aún. Todavía faltaría un cuarto de siglo para que se les reconociese el derecho. No se trataba explícitamente de pedir que se movilizaran por el voto de maridos, hijos o padres, como había hecho en su día la Socialdemocracia alemana o que haría al poco tiempo el PSOE en 1931, asuntos que hemos tratado en artículos monográficos, sino de aumentar la militancia femenina de la formación política, aunque, es evidente que la movilización se hizo en plena campaña electoral por lo que, en cierta medida, también se podía estar intentando influir electoralmente de forma indirecta.

El manifiesto intentaba justificar la importancia y el papel del socialismo francés en distintas cuestiones que afectaban a las mujeres para demostrar la necesidad de que las mujeres se acercaran al mismo.

En primer lugar, el socialismo pretendía la emancipación de todos los seres humanos, sin ninguna distinción. Pero, sobre todo, reivindicaba para las mujeres todos los derechos civiles, económicos y políticos que tenían los hombres. Se habría esforzado en conseguir el derecho de las mujeres al ejercicio de todas las profesiones, a aspirar a todos los empleos públicos, y por su derecho a la cultura general y profesional. Había estado en la vanguardia de la lucha para conseguir arrancar a la burguesía las reformas necesarias con el fin de proteger a las mujeres y los niños, así como para conseguir la aprobación de leyes protectoras del trabajo femenino. Por fin, había proclamado que a igual trabajo, igual salario.

En segundo lugar, el socialismo francés había combatido la mala distribución de las cargas del presupuesto, los impuestos indirectos y todas las medidas que provocaban carestía de las subsistencias, y que afectaban de pleno en los hogares.

En tercer lugar, se explicaba que se había combatido al imperialismo, el militarismo, el colonialismo, todos ellos generadores de guerra, “espanto de las madres”. Todas estas reivindicaciones y esfuerzos iban a seguir siendo objetivos del Partido Socialista. Pero todo dependía de la fuerza que tuviera, ya fuera en la lucha electoral, ya consolidando la organización. Por eso había que acudir al Partido.

Los socialistas españoles se hicieron eco de este llamamiento en el número del 17 de mayo de 1924 de El Socialista.

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