![]()
Entrevistamos a Irina Krivich, colaboradora del cónsul honorario de Rusia en Galicia.
Con más de dos décadas de experiencia en relaciones económicas y comerciales entre España y Rusia, Irina Krivich es colaboradora del cónsul honorario de Rusia en Galicia, Pedro Mouriño. En esta conversación aborda los proyectos de cooperación cultural y educativa entre Galicia y Rusia, así como el impacto del contexto político internacional en las relaciones institucionales y comerciales.
Por Héctor Bujari Santorum | 26/05/2026
Quería empezar preguntando si desde el consulado estáis impulsando actualmente algún proyecto de hermanamiento cultural o institucional entre ciudades rusas y gallegas.
Desde hace varios años hemos trabajado en distintos proyectos de hermanamiento entre ciudades de Galicia y de Rusia, y seguimos esperando que puedan salir adelante.
Uno de los proyectos que más ilusión nos hacía era el hermanamiento entre A Coruña y Vladivostok, por tratarse de dos extremos del continente euroasiático: A Coruña, como Finisterra atlántica, y Vladivostok, como el punto más oriental de Rusia.
Hace aproximadamente cuatro años mantuvimos una reunión en la alcaldía de A Coruña en la que participaron el cónsul honorario, varios concejales de Turismo y yo misma. La propuesta fue recibida con mucho entusiasmo.
Entre las iniciativas planteadas estaba la instalación de un busto de Valentina Tereshkova, la primera mujer cosmonauta, en el planetario de A Coruña, que también les encantó, además de la organización de charlas o proyecciones sobre cosmonáutica y sobre la figura de Yuri Gagarin.
El problema es que el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania dejó estos proyectos un poco estancados por razones políticas. No porque hubiese cambiado la voluntad de la parte española, sino porque el contexto actual dificulta avanzar en este tipo de iniciativas.
También trabajamos en otros proyectos relacionados con el hermanamiento de rutas de peregrinación. En Rusia somos cristianos ortodoxos. Cerca de Moscú, a unos 20 kilómetros, se encuentra Sergiev Posad, un conjunto de monasterios que son el sitio más sagrado de Rusia. Nuestra propuesta era hermanar el Camino de Santiago con la ruta de peregrinación de Sergiev Posad.
Hace alrededor de dos años mantuvimos una audiencia con el arzobispo de Santiago para presentarle esta idea. Le encantó y nos dijo que nos apoyaría en todo, pero otra vez, se pospuso un poco ejecutar el proyecto hasta que se calman un poco las cosas, políticamente hablando, entre Rusia y Europa.
Dentro de esta iniciativa propusimos instalar un mojón en Sergiev Posad indicando la distancia hasta la plaza del Obradoiro, así como colocar otro en San Petersburgo. En aquel momento, las autoridades de la ciudad dijeron que les encantaba la idea.
Ahora mismo ambas partes siguen estando de acuerdo en impulsarlo, pero las circunstancias políticas han ralentizado su ejecución. Confiamos en que en el futuro próximo estos proyectos puedan retomarse y salir adelante.
Aparte de esta parte más institucional con los ayuntamientos, ¿estáis llevando a cabo alguna iniciativa para la promoción de la cultura rusa en Galicia, como proyecciones de películas, exposiciones u otras actividades?
Sí. Recientemente, por ejemplo, cabe destacar varias iniciativas.
El 12 de abril se celebra el Día Internacional de la Cosmonáutica, una fecha que conmemora el primer vuelo al espacio de Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la historia. A nivel internacional se reconoce como el Día de la Cosmonáutica.
Desde el consulado honorario colaboramos estrechamente con la Casa Rusa de Madrid, cuyo objetivo principal es la promoción de la cultura rusa en España. A través de ellos nos llegó la propuesta de proyectar dos documentales: uno sobre la cosmonáutica y la preparación de los cosmonautas en Rusia, y otro sobre la vida de Yuri Gagarin.
Estas proyecciones se realizaron en el Círculo de Empresarios el 13 de abril.
En los últimos tiempos no llegan tantas propuestas porque, por razones obvias, no todos los ayuntamientos están dispuestos a acoger nuestras iniciativas.
Recientemente, el Ayuntamiento de Concello de Oleiros se puso en contacto con nosotros para mostrar su interés en proyectar estos documentales. Además, nos propusieron organizar exposiciones vinculadas a distintas fechas internacionales.
Nosotros estamos abiertos a cualquier iniciativa y contactamos con aquellos ayuntamientos que consideramos que pueden estar interesados en acogerlas. Nunca hubo un rechazo o algún inconveniente, al revés. Ayuntamientos locales y muchas ciudades acogen nuestras iniciativas con entusiasmo siempre.
¿Cómo valoras la expansión de la lengua rusa? ¿Desde el consulado ofrecéis alternativas para el aprendizaje del ruso o alguna forma de acercar este idioma a las personas interesadas?
Sí, de hecho es una de nuestras principales funciones: difundir la cultura y la lengua rusa y ayudar a los españoles interesados en aprender el idioma a acceder a información sobre estudios y cursos en Rusia.
Recientemente he recibido varias consultas de familias españolas y de estudiantes jóvenes interesados en viajar a Rusia, por ejemplo a Moscú, para realizar cursos de uno o varios meses y aprender el idioma de forma intensiva.
En algunos casos se trata de situaciones muy concretas. Ayer mismo, por ejemplo, me llamó una señora cuya nieta quiere aprender ruso. Ella es española, su marido —el abuelo de la niña— es ruso, por lo que en la familia existe el idioma, pero la nieta no lo ha aprendido. En estos casos, nuestra labor es proporcionar información, orientar y ayudar a encontrar cursos adecuados.
Sí percibo un interés creciente por el idioma ruso entre españoles y jóvenes, algo que me alegra mucho. Llaman personas que no tienen ningún conocimiento previo del idioma, pero que sienten curiosidad por la cultura y la literatura rusa. Algunos me dicen, por ejemplo, que les gustaría aprender ruso para poder leer a Fiódor Dostoievski en su idioma original.
¿Es algo que estáis detectando, es decir, el interés por el idioma y la cultura rusa está en expansión o se mantiene estable?
Está en expansión. Por ejemplo, desde el consulado honorario —Pedro Mouriño recibió el estatus de cónsul honorario en 2020— llevamos ya seis años de trabajo, y quizá por desconocimiento inicial, ahora cada vez más personas nos van conociendo.
Como resultado, recibimos más llamadas y percibimos un mayor interés por la cultura y el idioma ruso.
Un ejemplo de esta cooperación es el colegio Colegio Rosalía de Castro, en Moscú, un centro ruso-español en el que los profesores enseñan español a los alumnos. Este centro está hermanado con el colegio Rosalía de Castro de Santiago de Compostela, con el que mantenemos contacto desde hace años y al que damos apoyo desde el consulado.
El año pasado, por ejemplo, Pedro Mouriño fue invitado a este colegio en Moscú para ofrecer una charla en español a los estudiantes.
Además, hace unos años se organizó un intercambio en el que un grupo de estudiantes rusos viajó a Santiago de Compostela. Actualmente, se está trabajando en la posibilidad de que alumnos gallegos interesados en el ruso puedan realizar estancias en el colegio de Moscú.
También hemos ofrecido al colegio de Santiago la posibilidad de organizar charlas y actividades culturales para que los alumnos conozcan mejor la cultura y las tradiciones rusas. Pedro Mouriño está completamente dispuesto a colaborar en este tipo de iniciativas educativas.
Esta relación educativa, ¿cómo se está desarrollando en el ámbito universitario?
También en el ámbito universitario hemos tenido distintas colaboraciones. Hace unos años, por ejemplo, mantuvimos contacto con CESUGA en A Coruña, en el marco de una iniciativa en la que estaban interesados en promover el intercambio de estudiantes entre la Universidad de A Coruña y distintas universidades de Rusia.
Fue una reunión muy interesante en la que nos solicitaron apoyo para establecer contactos con universidades rusas y explorar posibles programas de intercambio o actividades educativas. El objetivo era, en parte, fomentar el conocimiento del idioma ruso y, al mismo tiempo, ofrecer a los estudiantes gallegos la posibilidad de conocer el país, sus costumbres y su sistema educativo, en una experiencia similar a un programa Erasmus.
Por otro lado, mantenemos desde hace aproximadamente dos años una colaboración con la Universidade de Santiago de Compostela, concretamente con la Facultad de Ciencias Políticas. En este marco, Pedro Mouriño es invitado cada año a impartir una clase a los estudiantes sobre Rusia en general, abordando aspectos políticos, económicos y culturales.
En estas sesiones, los alumnos preparan previamente sus preguntas y después el cónsul responde. Lo más destacable es el nivel de preparación de los estudiantes: son jóvenes de 19, 20 años, muchos de ellos de distintos países europeos que participan en programas de intercambio.
Formulan preguntas muy bien planteadas e incluso, en ocasiones, cuestiones complejas o que podrían parecer incómodas, especialmente relacionadas con la política internacional o el conflicto con Ucrania también,¿por qué no?
Pedro hace un trabajo excelente, realiza una exposición previa muy completa, en la que ofrece información que no siempre es fácil de encontrar para los estudiantes. En ella aborda distintos aspectos de Rusia: su historia, su cultura y su situación actual. A partir de ahí, se abre el turno de preguntas.
En algunas ocasiones también me han preguntado a mí, como ciudadana rusa, sobre experiencias personales. En particular, muestran mucho interés por el periodo de la desintegración de la Unión Soviética, que viví con 17 años en 1991. Les interesa conocer cómo se vivió ese proceso desde la población.
Además, también participamos en una actividad en un colegio mayor de la Universidad de Santiago de Compostela. En aquella ocasión, Pedro Mouriño impartió una charla y me sorprendió especialmente el nivel de preparación de los estudiantes.
Eran jóvenes muy informados, con preguntas muy bien formuladas, lo que reflejaba un alto grado de interés y conocimiento sobre la realidad internacional.
¿Crees que han afectado mucho a la comprensión que se tiene aquí, sobre Rusia, el bloqueo de los medios, como es el bloqueo de Sputnik y RT?
Yo creo que sí ha afectado. Lo que suelo decir a los estudiantes —normalmente dispongo de unos 10 o 15 minutos para responder a sus preguntas— es que, especialmente en el caso de los alumnos de Ciencias Políticas, que serán futuros analistas, politólogos o responsables públicos, es fundamental trabajar con fuentes alternativas.
Los medios de comunicación, en general, tienden a construir narrativas que orientan la percepción en una determinada dirección. Por eso, es importante desarrollar siempre pensamiento crítico: no quedarse con una única fuente, sino contrastar información procedente de distintos países y enfoques, ya sea prensa china, rusa, inglesa o de cualquier otro origen.
A partir de ahí, lo importante es reunir toda esa información, analizarla y construir una opinión propia.Nunca te fíes de un medio, y abre la mente un poco. El pensamiento crítico es fundamental. Y claro, lo que me comentan los estudiantes, dicen que, bueno, no es tan fácil de acceder ahora con la censura, que llamamos cosas por su nombre, censura.
Por ejemplo, acceder a RIA Novosti o RT (Russia Today), estos medios están censurados…
Yo siempre les digo, preguntaros por qué. ¿Qué es lo que no quieren que leas ahí? Se puede acceder. O, por ejemplo, buscar en la prensa china, que a veces cita, o la prensa india. Ahora con los traductores tú puedes leer prensa de todo el mundo, traduciendo.
Luego, canales de Telegram, que es una buena fuente de información. Pero yo lo que veo, les cuesta. Pero veo como una sed de acceder a una información.
Quieren saber, pero no saben cómo y dónde, piden consejo. Eso es lo que me gusta. Hay una especie de “sed de información”, pero no siempre saben dónde encontrarla.
En general, incluso teniendo acceso limitado a determinadas fuentes, los estudiantes suelen estar muy bien preparados. Muchas veces sus preguntas demuestran que han investigado previamente y que llegan con un nivel de información bastante sólido.
En la parte más económica y comercial, ¿cómo está evolucionando actualmente la relación o la tendencia del comercio entre Galicia y Rusia?
En este ámbito, Pedro Mouriño también es empresario, fundador y CEO de Iberatlantic Global Corporation, una empresa de trading internacional. Por mi parte, yo ocupo el cargo de desarrollo de negocio para Rusia y otros países. Me toca muy de cerca, digamos, toda esa actividad económica y problemas incluidos que conlleva, sobre todo últimamente, con ya 20 paquetes de sanciones por parte de Europa hacia Rusia.
Con lo cual, en estos momentos es muy complicado desarrollar cualquier operación de trading entre Rusia, no solo con Galicia, sino con Europa en general.
Hay una lista de productos que están sancionados, hay lista de empresas que están sancionadas, hay lista de organismos con los que no podemos trabajar ni prestar ningún tipo de servicio, por lo que es necesario cumplir estrictamente toda la normativa vigente, algo que, por supuesto, respetamos.
Por otro lado, hay productos que no están bajo sanciones, pero la Comisión Europea pone unos aranceles que hacen que este producto deje de ser competitivo directamente. Es una dificultad añadida.
Luego, en lo que se trata de temas logísticos, eso también es una complicación a nivel global.
Hay varios conflictos que están en marcha en el mundo, el cierre del Estrecho de Ormuz, por ejemplo, dificultades para transitar para los barcos rusos… entonces las empresas logísticas tienen que buscar alternativas, eso alarga la ruta, encarece muchísimo, al final se repercute en el precio final del producto y eso repercute en el consumidor final.
Es una pena que un producto que vemos que tiene mucha demanda en Europa por estar muy solicitado, deja de ser competitivo por el tema de los aranceles.
Hay productos que aún así, a pesar de todo, tienes que asumir este coste, porque entre la inflación y otros problemas geopolíticos y macroeconómicos encarecen el producto. El comprador tiene que asumir de alguna forma el coste, pero sí que hay dificultades.
Es una pena porque, en mi opinión, Rusia y Europa deberían ser socios estratégicos naturales. Compartimos continente, historia económica y una relación geográfica evidente.
Sin embargo, por razones geopolíticas, nos ponen barreras, nos intentan separar, es antinatural totalmente.
Actualmente, y a pesar de las sanciones y del contexto internacional, ¿seguís percibiendo interés por parte de empresas gallegas en invertir en Rusia?
Las inversiones directas en Rusia escasean bastante. En primer lugar por el desconocimiento que muchas empresas tienen del país, especialmente de su sistema jurídico, legislativo y del contexto político.
Eso genera cierta inseguridad entre empresas gallegas y españolas en general, porque necesitas conocer muy bien el país, sobre todo su sistema jurídico, qué garantías jurídicas vas a tener cometiendo estas inversiones. Yo entiendo este miedo.
En ese sentido, nosotros también podemos acompañar a las empresas interesadas en el proceso de entrada al mercado ruso y ayudarles a entender mejor cómo funciona.
En cuanto a esquemas, por ejemplo, simplemente compra-venta, ahí sí que vemos mucho interés para hacer uso de algunos productos rusos. Entonces, en este plan sí que nosotros, como traders, también estamos en este proceso, en esta cadena. Hacemos estas operaciones mientras el producto no esté sancionado, no hay problema.
Pero las inversiones es un tema bastante más complicado.
Para una pequeña o mediana empresa gallega interesada en exportar a Rusia, ¿cómo sería el proceso? ¿Podrían ponerse en contacto con el consulado?
De hecho, hay empresas que muy a menudo quieren hacer con nosotros, con Iberatlantic me refiero, no con consulado, por supuesto, con la empresa Iberatlantic, quieren desarrollar varios proyectos. Algunos quieren exportar su producto a Rusia.
Recientemente, tuvimos varias reuniones con diferentes empresas gallegas que nos ofrecen sus productos y quieren expandirse.
Nuestro labor es entender si este producto puede ser en Rusia importado, o sea, si no hay ninguna barrera administrativa, arancelaria, y si no hay sanciones… también es necesario comprobar si el producto cumple con la normativa de los organismos reguladores rusos. Esto es especialmente importante en sectores como el alimentario o los productos de origen animal, donde los requisitos técnicos y sanitarios son muy específicos y cada uno tiene que cumplir sus propios criterios.
Si vemos que el producto cumple con esos criterios, lo siguiente es mirar si este producto está solicitado en el mercado ruso, si tiene demanda, si el precio podría ser competitivo, la logística… si todos esos elementos encajan y no existen barreras, entonces desarrollamos el proyecto conjuntamente con la empresa gallega interesada, por supuesto.
¿Cuál dirías que es el principal reto que afrontáis actualmente desde el consulado?
El principal reto, probablemente, es recuperar cierta normalidad y poder retomar proyectos que comenzaron hace años relacionados con el hermanamiento cultural, la promoción de la lengua y la cultura rusa, las exposiciones o las proyecciones documentales.
Uno de los proyectos que más nos gustaría reactivar es el hermanamiento entre las rutas de peregrinación de Santiago y Sergiev Posad, una iniciativa que ambas partes recibieron con mucho interés.
Nos gustaría retomar estos proyectos, que nos gustaría que la parte española, digamos, esté por la labor de ejecutarlo, porque la parte rusa está más que entusiasmada. Nuestra labor aquí es servir, o sea, ayudar a implementar estos proyectos.
Entonces, esperamos con muchas ganas y mucha expectación que los temas de política no sean un obstáculo para ejecutar estos proyectos, porque al fin y al cabo es tender puentes culturales que no tienen nada que ver con temas políticos, ni con las guerras, ni este tipo de cosas.
Simplemente queremos dar a conocer la cultura rusa aquí y viceversa, también ayudar a temas, personas interesadas en aprender ruso, conocer la cultura, que les facilitemos estas posibilidades.
En definitiva, nuestro gran reto es volver a un contexto en el que este tipo de intercambios culturales y educativos puedan desarrollarse con normalidad.
En cuanto a las solicitudes de visado, ¿estáis notando un aumento de la demanda? ¿Se pueden gestionar desde aquí?
Como consulado honorario no tenemos competencias para tramitar documentación oficial, incluidos los visados. Sin embargo, periódicamente organizamos un consulado itinerante, mediante el cual representantes del Consulado de Rusia en Madrid se desplazan a nuestra oficina para atender a las personas interesadas.
Durante esos días, que normalmente duran dos o tres jornadas, los ciudadanos pueden presentar aquí sus solicitudes de visado sin necesidad de desplazarse a Madrid.
En cuanto a la demanda, diría que se mantiene relativamente estable o que ha aumentado ligeramente. La mayoría de las solicitudes suelen proceder de familiares de ciudadanos rusos, especialmente en casos de matrimonios mixtos entre españoles y rusos.
También observamos un incremento del interés por viajar tras el final de la pandemia de COVID-19. En ese momento sí se produjo un aumento notable de consultas y solicitudes de visado, ya que muchas personas querían volver a viajar o conocer Rusia por primera vez.
Además de las gestiones administrativas, recibimos numerosas llamadas de personas interesadas en saber más sobre el país: qué ciudades visitar, qué lugares recomendamos o cómo organizar un viaje. Muchas veces buscan orientación general porque no conocen bien Rusia y quieren información antes de viajar.
Para terminar, ¿te gustaría enviar algún mensaje a la gente de Galicia?
Como ciudadana rusa y representante de mi país aquí en Galicia, me gustaría animar a los gallegos y a los españoles en general a interesarse por la historia y la cultura rusa.
Rusia tiene una tradición cultural muy rica, especialmente en ámbitos como la literatura, la música clásica, el ballet o las artes. Contamos con grandes compositores, escritores y referentes culturales que forman parte del patrimonio universal, y creo que merece la pena acercarse a ellos y conocerlos mejor.
También animo a la gente a informarse, a mantener la curiosidad y, si tienen la oportunidad, que apuesten por viajar a Rusia y conocer el país de primera mano.
Por nuestra parte, desde el consulado honorario, estamos siempre dispuestos a ayudar a cualquier persona interesada en la cultura, el idioma o la literatura rusa. Muchas veces nos consultan recomendaciones de lectura, autores para jóvenes o información sobre estudios y viajes, y siempre intentamos orientar y facilitar toda la información posible.
Cualquier persona que necesite consejo o quiera acercarse un poco más a la cultura rusa puede ponerse en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudar.
Se el primero en comentar