Guadi Calvo: ‘Lo que sucede en Sudán es todavía mucho más trágico de lo que sucede en Gaza’

Martín Martinelli entrevista al analista internacional Guadi Calvo en el marco del II Congreso Internacional de Geografía Política.

Por Martín Martinelli | 5/11/2026

Quisiera empezar con el hecho de que Argelia decidió el pasado domingo enviar tropas a Níger. Es la primera vez que lo hace desde 1973, (cuando participó en la guerra de Yon Kipur), reforzando las acciones que había tenido en agosto cuando en contexto de intento de golpe de Estado en Níger, inmediatamente Argelia envió helicópteros al gobierno nigeriano para respaldarlo. Eso más que el envío de armamentos, que de pronto no sería tan necesario, era todo un gesto porque Argelia le había dado la espalda no solamente a Níger, sino a la alianza de Estado del Sahel que forma con Burkina Faso y Mali. Argelia prácticamente hasta mediados de año se había mantenido muy distante de esa alianza.

Argelia sería como el conductor natural, por su postura anticolonialista. Su alianza con Moscú viene de décadas, y esto fortalecería mucho su postura en el continente, particularmente pensando en el largo conflicto que mantiene con Marruecos, con el que tiene una frontera de más o menos 1000 km y no tiene relaciones. La tensión entre Marruecos y Argelia es histórica. Marruecos no es un jugador menor en el contexto africano. Primero que es el mayor comprador de armas del continente a los Estados Unidos y después que tiene una fuerte alianza con Israel y con los Emiratos Árabes.

Creo que Argelia decidió empezar a jugar fuerte en el continente para marcar ciertos límites y comenzar a construir una alianza con las naciones del Sahel y reestructurar particularmente sus vínculos con Bamako, que habían sido muy tensos en su momento. Argelia le dio asilo político a un opositor del gobierno de la junta militar que gobierna Mali, y permitió muy cerca de su frontera operaciones de los grupos separatista Tuareg que operan en el norte de Mali. Esto había encerrado a Argelia en su geografía, como si estuviese dándole la espalda al resto del continente y creo que está saliendo de ese nicho en que se encerró porque la situación en el Sahel es muy complicada.

Los ataques contra el norte, Burkina Faso, Mali y Níger son constantes. Hace pocas semanas un golpe terrorista del grupo que responde al Daesh para el gran Sahara, asesinó a 100 militares nigerianos. Ese tipo de acciones se dan constantemente, por lo que Argelia tiene que responder porque sabe que estos grupos no se detienen en las fronteras, y podrían comenzar a operar en su territorio muy pronto si no son detenidos. Por otra parte, hay que señalar las tensiones que hay entre los grupos que operan en nombre de Al Qaeda y el Daesh donde hay una guerra abierta. La semana pasada en el norte de Burkina Faso hubo una batalla entre estas dos organizaciones donde murieron más de 400 muyahidines de ambos lados. Esto muestra claramente la descomposición que hay en toda la región y las alianzas gubernamentales oficiales para contener esto, son de carácter urgente.

En 2022 Nigeria ofreció a Níger y Argelia la construcción de un oleoducto que tendría más de 4000 km y que iría desde su territorio hasta los puertos de Argelia en el Mediterráneo para transportar gas a Europa. Obviamente, si se permite a estos grupos terroristas operar en esa zona, el oleoducto sería un blanco muy sencillo de atacar por lo que tienen que concentrarse en la limpieza de esa región. Los beneficiarios del oleoducto serían inicialmente Italia y Francia por lo que creo que Francia va a tener que dejar de apoyar a los grupos terroristas que acabo de mencionar. para que opere en contra los gobiernos de la alianza del Sahel.

¿Cómo se constituyó la alianza entre Mali, Níger y Burkina Faso? ¿En qué instancia está ahora?

Esto comenzó en el 2020 con dos golpes de Estados con pocos meses de diferencia en Mali donde la oficialidad joven, creo que eran coroneles, derrocaron al gobierno prooccidental que había con una razón de peso que era el pésimo manejo que estaban haciendo de la guerra que las fuerzas armadas de Mali estaban llevando contra la incipiente guerrilla de Al Qaeda a la que se sumaron muyahidines del Daesh. En el 2021 el capitán Traoré de Burkina Faso, que es el gran líder de la alianza, también dio un golpe en su país. Por último, en 2023 el general Tiani hace lo propio en Níger e inmediatamente se empezó a sentir la reacción de los países de la Confederación de Estados Económica de Estados de África Occidental que amenazaron con intervenir en Níger. Eso hizo que Burkina Faso y Mali acompañara el nuevo gobierno nigerino, conformando de hecho la alianza, que se conformaría oficialmente unos meses después, que inicialmente fue militar, pero hay negociaciones para profundizarla en el campo económico y diplomático.

Por eso digo que es clave que se sume Argelia a esta alianza porque tiene uno de los ejércitos más poderosos del continente. Es una potencia africana y sin duda toda su larga historia anticolonial que viene desde la revolución argelina que derrocó la presencia francesa después de años de lucha en cuyo contexto se crean las imágenes de la figura del desaparecido, por ejemplo, y hacen todas las aberraciones que sabemos han ejecutado a lo largo de toda su historia colonial. Esa impronta que tiene Argelia con su revolución y su alianza con la entonces Unión Soviética le da características al país como para que se convierta en el gran líder de los sectores antioccidentales del continente.

Sería fundamental la presencia de sus tropas para luchar contra el terrorismo que desde el 2012 no puede ser contenido. Es más, se sigue extendiendo, ya habiendo alcanzado las costas del Golfo Guinea, en las que países como Beni y Ghana están siendo víctimas ahora también de la presencia terrorista que actúa con la asistencia de Estados Unidos y Francia. Estas dos naciones fueron expulsadas de los territorios de la Alianza del Sahel, poniendo fin a las actividades extractivas y fundamentalmente a las misiones militares. Por supuesto, no se la querían hacer tan fácil y pasaron de decir que combatían al terrorismo en el Sahel a asistirlo por lo menos con inteligencia, información satelital y armamento.

Obviamente no están exentos de esto los Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Israel y un nuevo jugador en el territorio: Ucrania, que no solamente tiene agentes de inteligencia y dan entrenamiento militar a los rebeldes en el Sahel, sino lo están haciendo también a favor de los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido en Sudán que libra desde 2023 la guerra civil contra las Fuerzas Armadas de Sudán. En ese conflicto también entra a jugar Ucrania porque parece que hubiera decidido actuar en cualquier terreno donde esté presente Rusia. Que en este caso lo hace con las fuerzas regulares. Moscú también tiene colaboración con los gobiernos de la alianza del Sahel por lo que también juega Ucrania, obviamente articulado desde Washington.

Hay que ver a partir de ahora con los negocios que empezaron a hacer entre Moscú y Washington por el petróleo que desesperadamente necesita Trump. Para dar vuelta a la elección, del próximo 3 de noviembre, lo que posiblemente Trump vaya a pagarle a los rusos con Ucrania. Quizás esta movida desesperada del presidente norteamericano, ponga no solamente el punto final a la Operación Especial rusa en Ucrania, sino también a toda la presencia ucraniana en países tan extraños para ello como pueden ser Mali, Sudán e incluso Pakistán donde sabemos está abasteciendo de armamento al ejército pakistaní, en su guerra con Afganistán. De llegarse a concretar la posibilidad de que Trump definitivamente le quite todo apoyo a Ucrania y se concreté el proyecto del Oleoducto Transahariano que podría ayudar a resolver la crisis energética europea, y se redujera la asistencia bajo cuerda a los grupos terroristas que operan en el Sahel, abrirían la posibilidad que esos países por fin pudieran desarrollarse.

Esta alianza del Sahel se podría caracterizar como una especie de segunda oleada revolucionaria en el sentido de que, si bien las independencias africanas fueron en los ‘50, ‘60 y tardíos ‘70, también es real que han estado bajo un yugo neocolonial. Entonces, la pregunta sería, ¿cómo impacta que estos tres países ahora tengan esta relación que se está afianzando o está creciendo con Argelia? ¿Esto puede tener un impacto a nivel continental? ¿Cómo se está viendo ese liderazgo de Traoré, por ejemplo, a nivel continental?

Creo que Occidente logró encapsular en eso tres países el sentimiento antioccidental que expresaba el hartazgo de muchas otras naciones por los abusos que sufría por parte de las misiones militares de Francia y Estados Unidos, por lo que el movimiento quedo reducido a ellos. Argelia fue siempre un jugador aparte en todo esto, puede entrar o salir de la Alianza a su gusto porque tiene autonomía, no necesita el permiso de nadie para moverse, como no pueden hacerlos los países que han conformado la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, que funciona como una especie de OTAN africana pro Occidental, que se ha encargado de impedir más movimientos que intenten aflojar los lazos que los países coloniales han mantenido en el continente después de esa oleada de los años ‘60 que supieron terminará oportunamente con la vida de los grandes líderes como Lumumba, Sankara, o Amílcar Cabral entre otros. Entonces Europa ya estaba advertido de esta posibilidad y acotaron las posibilidades de que la alianza del Sahel se expanda más allá de estos tres países.

¿Cómo está la situación en las cercanías del Cuerno de África y la injerencia que ahí tienen las diferentes potencias, entre ellas los países del llamado Asia Occidental o Medio Oriente?

La situación de esa región es pésima y el pronóstico es que va a empeorar, sin duda. La guerra civil en Sudán entre un grupo paramilitar contra el ejército regular de Sudán, que se ha extendido a todo el país y estamos hablando del tercer país más grande de África, y el segundo más poblado, donde los frentes se mueven constantemente. Hay una región, Darfur, que es prácticamente dos veces España, que ya está bajo control total de los paramilitares, aliados de Emiratos Árabes y de Ucrania, y ya han pasado a otra región Kordofán, desde donde están amenazando el estado de Jartum, donde se ubica la capital de la que fueron expulsados el año pasado y poco menos de un año después otra vez está allí a tiro de piedra. La situación en Sudán es humanitariamente la más crítica que está viviendo el planeta en este momento con más de 27 millones de personas al borde de la hambruna y 14 millones de desplazados internos, 5 millones ya fuera de la frontera de Sudán, la mayoría en Chad.

La situación no tiene el menor viso de solucionarse desde que comenzó el conflicto se realizaron infinidad de mesas de negociación, intentos de acuerdo donde jugó muy fuerte Arabia Saudita en las cumbres de Yedda, una ciudad saudita que sobre el Mar Rojo y casi frente de Sudán. Muchas reuniones, muchos intentos, pero todo fracasó, una y otra vez. Ni siquiera se consigue armar una ruta de seguridad para que los camiones que desde Port Sudán, en el Mar Rojo, a donde llega la mayoría de la asistencia humanitaria para ser distribuida a los campamentos de refugiados, siendo permanentemente atacados ya no por los dos grandes jugadores de esta guerra, los paramilitares y el ejército regular, sino por milicias o simplemente bandas armadas que en cada región, en cada provincia de Sudán se han armado primero como grupos de autodefensa y después para intentar sacar provecho han empezado a operar por su cuenta.

La situación de Sudán es crítica, los países no se mueren, pero podría decir que es agónica, no da para más y ahí el mayor responsable de todo esto son los Emiratos Árabes Unidos que además de operar en la frontera con el Chad, a donde llegan su armamento por vía aérea, también lo están haciendo desde Libia, con la anuencia del general Khalifa Hafther, dueño de todo el este de Libia, que permite la llegada de armamento, insumos, he incluso mercenarios al puerto de Bengasi, sobre el Mediterráneo, y desde allí por vía terrestre avanzan hacia la frontera con Sudán con destino a las Fuerza de Apoyo Rápido. Hafther además les permite a esa fuera instalar campamentos de entrenamiento. Los paramilitares sudaneses no es un grupo insurgente de resistencia ni nada por el estilo; es una banda criminal con armamento ultra sofisticado de última generación que ya quisieran tener muchos ejercito nacionales, con las que se dedican a la explotación ilegal del oro, con lo que pagan mucha de la ayuda que les brinda Emiratos Árabes. Sudán debe ser el tercer o cuarto exportador productor de oro a nivel mundial y ya está pasando todo por las manos de Abu Dabi para financiar la guerra y obviamente hacer negocios.

Además de Chad y Libia, los Emiratos presionan al primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, que tiene gravísimos problemas dentro y fuera de sus fronteras. Etiopía y Sudán comparten una frontera aproximadamente de 800 kilómetros, por lo que Etiopía le ha permitido a los paramilitares instalar campos de entrenamiento y campamentos para que esas tropas, puedan ingresar a Etiopía, rearmarse, recomponerse y volver a la guerra en sui país. El gobierno oficial de Sudán, que está a cargo del jefe del ejército, el general al-Burhan, solamente tiene una frontera amiga que es Egipto. Al-Burhan y el presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, fueron compañeros en las escuelas militares, por lo que tienen una estrecha relación, pero ni siquiera le da apoyo, es una frontera amigable, simplemente. Saben que desde allí no pueden recibir ataques, pero el resto de Sudán, incluso Sudán del Sur, República Centroafricana, los enemigos del general al-Burhan golpean y salen de su territorio de manera constante. Así y todo, no se destaca de manera inmediata un vencedor, lo que promete que la guerra se va a prolongar mucho más.

No conocemos siquiera la cantidad de muertos. Oficialmente se habla de 200 mil cuando sabemos que prácticamente se han demolido ciudades. Es una cuestión similar a lo que sucede en Gaza. Nadie conoce el número de muertos que puede haber debajo de esos escombros. Además, el Grupo de Apoyo Rápido es responsable de infinidad de asesinatos, fusilamientos, sumarios. Cada tanto se encuentran enterramientos en áreas bajo su control, donde hay 300, 400 cuerpos. Entonces, hablar de la cantidad de muertos hoy en Sudán es imposible. Pero si es que la magnitud de la tragedia no tiene parangón, con ninguno de los tantos, ni siquiera con Gaza. Lo que sucede en Sudán es todavía mucho más trágico de lo que sucede en Gaza; la diferencia es que los gazaties están atrapados en un espacio de pocos kilómetros, donde son cazados por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, sin posibilidades de defenderse mientras en Sudán hay una guerra de dos ejércitos con un poder de fuego similar.

En relación a Etiopía, hay que considerar que está en nuevamente renovando la guerra civil que había vivido entre 2020 y 2022, contra Tigray que en esta oportunidad se ha unido a otras seis provincias etíopes y cuentan con el apoyo de Eritrea, que es un país pequeño en el norte de Etiopía con costa sobre el Mar Rojo, extremadamente poderoso militarmente que en algún momento fue parte de Etiopía y tras una larga guerra terminó independizándose. Muchos la comparan con Corea del Norte. Yo no sé si tanto, pero es una nación misteriosa y sí se sabe que militarmente es muy poderosa, donde Tel Aviv tiene alguna injerencia y que está jugando a favor de los rebeldes de Etiopía. Esa guerra se puede encender nuevamente. Por lo que tensión va en aumento. Ya se han comenzado a registra algunos combates, tomas de pueblos en la región de Tigray, pero es como el comienzo de las grandes peleas de box, cuando los boxeadores se están midiendo, se están mirando antes de lanzar los primeros golpes.

De momento en Etiopía está pasando eso y quiero recordar que durante la guerra civil que terminó en 2022, Eritrea fue aliada del Primer Ministro Ahmed y cometió verdaderas aberraciones contra la población de Tigray, aunque la Realpolitik, manda y tres años después, los ex socios están enfrentados. Habrá que estar atentos porque son países fronterizos, Sudán, Etiopía, y por el otro lado también hay que considerar a Somalia, donde siempre, no importa en qué momento se hable, la situación es muy difícil, muy intensa; no solamente en la guerra contra el terrorismo, ahí opera uno de los grupos más activos de al-Qaeda, que es al-Shabaab que opera desde el 2011 y además está sufriendo la crisis climática extrema que cada año se produce gravísimas sequías a inundaciones tan extremas como las sequias. Esto golpea a la población particularmente porque no están en condiciones de producir su propio alimento, se encuentran aisladas en las áreas rurales donde se encuentra el grueso de la población por lo que en esos sectores y la situación es crítica.

En el norte de Somalia, ya está operado Israel sobre una región llamada Somalilandia, pretendidamente autónoma del gobierno de Mogadishu, pero que nadie la reconoció oficialmente hasta el año pasado que lo hizo Tel Aviv que ya trabaja para instalar bases militares en un lugar muy próximo al corazón del mundo árabe-musulmán, pensando en esa vinculación que tiene el Golfo de Adén con el Mar Rojo a partir del estrecho de Bab el-Mandeb.

Considerando que Israel está en vías de instalarse en las puertas de ese Estrecho, hoy bajo el control de los hutíes, tan sensible como el de Ormuz, por donde se llega a Suez y al Mediterráneo, se entiende que allí, donde se cruzan cantidad de intereses divergentes se abren las puertas a otro conflicto o quizás sería decir que se abre un nuevo frente a un conflicto eterno. Entonces hay que considerar que la presencia de Israel en la boca de Bab al- Mandeb no va a beneficiar para nada la llegada de la paz, sino todo lo contrario y más ahora cuando vamos viendo cómo se sigue desarrollando la guerra en Yemen. Ayer, sin ir más lejos, se conoció que los hutíes atacaron la refinería clave de la industria petrolera de Arabia Saudita, que ya la habían atacado en 2017 en otro aparte de la misma guerra que se estructura en diferentes segmentos. Hay que ver los daños que causaron en esta oportunidad y todo esto sigue apuntando a que el suministro de petróleo desde los países de la Península Arábiga a Europa está cada vez en mayor peligro.

Arabia Saudita es el principal comprador de armamento militar del mundo, esencialmente de los Estados Unidos, aunque también le compran a Francia y al Reino Unido. Lo acumula para para guardarlo porque nunca formó un ejército fuerte como puede ser el turco, el egipcio, el pakistaní, y en su oportunidad el sirio, por eso firmó en agosto pasado lo que se conoce como Pacto de la Meca con Turquía y Pakistán, aunque ninguno de estos dos países ha cumplido con ese acuerdo, tras el recalentamiento de la guerra civil en Yemen, de la que Riad es el principal responsable. Por lo que los Saud, negocian con Egipto, que tiene un ejército históricamente poderoso y se encuentra en una profunda crisis económica, por lo que los sauditas podría ser un excelente cliente para brindarle seguridad. Por otro lado, Mohammed bin Salman, el príncipe heredero del reino, también están negociando con el nuevo gobierno de Siria cuyo presidente, Ahmed al-Sharaa, un ex terrorista líder de una de las tantas facciones de al-Qaeda, visitó Riad hace dos o tres semanas y se habría comprometido en enviarle también tropas para luchar contra los Houthies. Hasta ahora son todas promesas, mientras Ansarullah sigue establecido en las regiones que conquistaron en el último mes y nadie los mueve de ahí.
El movimiento, Ansarullah, que es el nombre oficial de los Houthies, ahora tienen el control sobre Bab al-Mandeb, y toda la franja costera sobre el mar Rojo, hasta la frontera con Arabia Saudita lo que se convierte en una amenazan constantemente para la producción petrolera de los Saud.

Esto es parte de un contexto en que nadie, aunque participa muchísimos gobiernos, tiene una respuesta para neutralizar la crisis que se aproxima. Si trazáramos una línea imaginaria desde Argelia y por ser discreto nos detuviéramos en las costas del Mar Arábigo, lo que representa muy mal contados más de seis mil kilómetros y ciento de millones de personas que están al borde del colapso, solamente se podría comparar al escenario de lo que fue la Segunda Guerra Mundial.

¿Vos creés que estamos en las puertas de o al borde del abismo en cuanto a que se pueda esto ramificar hasta considerarse una guerra mundial? ¿Qué conexiones establecés por un lado con el gas y con el petróleo? ¿Qué peso otorgas al vínculo entre los yemeníes con Irán que parece que son los que están cambiando la ecuación?

Las guerrillas del monte tucumano o en las calles de Montevideo o en Sierra Maestra, no afectó más que a Argentina, Uruguay o Cuba, pero la presencia Houthi en Yemen y su alianza con Irán amenazan al corazón de la economía mundial. Por lo que es no es para tomar ese escenario a la ligera. Es una situación muy grave y eso está en manos de los únicos que tienen ahí la solución que son Xi Jinping, Putin y Trump. Ellos tienen la llave para cerrar esa crisis, si lo quisieran casi de manera inmediata, aunque antes de cualquier jugada, se tendría que neutralizar a Netanyahu, que es el único que se beneficia en este caos.

Trump tiene el 3 de noviembre un compromiso muy extremo. Ya dan prácticamente por seguro que pierde la Cámara de Representantes y está muy disputada la de Senadores y eso lo pondría al borde de un juicio político por lo que hay que esperar a ver finalmente que sucede. Otros analistas están seguros que más allá del resultado de las elecciones del próximo martes Trump va a volver a las andadas con Irán, incluso algunas versiones indica hasta la posibilidad de un ataque nuclear contra la república islámica. En lo personal me parece difícil, no sé en cuánto a Putin y Xi le sirve una resolución semejante a ese conflicto.

La llave para cerrar toda esa cadena de conflictos la tienen estos tres señores que mencionamos. Algunos de forma más directa como Trump, aunque tampoco es tan homogéneo el gobierno y, como hemos visto tantas veces, la Casa Blanca, pretende algo y los diferentes factores de poder que operan Washington pueden pretender otra una cosa. Esos factores de poder dentro de los Estados Unidos donde ni las empresas ni el ejército son decorados, pueden jugar. Incluso hacia el interior de la CIA donde nada es homogéneo, donde cada oficina juega intereses particulares o para los que les paguen. Entonces creo está más abroquelado el poder en Rusia y en China, donde no hay segundas opiniones como en los Estados Unidos donde si esas segundas opiniones no están en la superficie, y por debajo de la mesa sirven a diferentes lobbies.

Por lo que en algún momento sí la decisión de Trump fuera la de colaborar con Rusia y China para desactivar todos esos frentes, no les sirviera a aquellos lobbies, no lo van a hacer y las guerras van a continuar a profundizarse y de llegar el caso a surgir otras. En este sentido personalmente observó con cuidado la frontera entre Marruecos Argelia, y las tensiones crecientes entre Addis Abeba y el Cairo.

Estudio hace muchísimos años todos estos temas sobre las regiones de las que estuvimos hablando y no recuerdo un momento tan caliente como este. Es muy grave todo lo que está pasando allí. Por terminar acá, podríamos extendernos hacia Asia Central, podríamos estar viendo qué pasa en Birmania, en Bangladesh, la relación entre Bangladesh e India, la relación entre Pakistán e India, la relación entre Pakistán y Afganistán. Estamos en una situación realmente muy compleja a nivel de seguridad y que un error puede generar una guerra que en pocas semanas consuma miles de vidas.

Desde el Sahel hasta Birmania, imagínate, yo alguna vez se hice la cuenta, creo que eran como ocho mil kilómetros o más. Bueno, ahí hay un frente de conflicto, pueblo a pueblo. Yo no recuerdo más allá de la crisis de los misiles del 62 entre la Unión Soviética y Estados Unidos, lo que fue la guerra de los Balcanes, incluso la guerra de Ucrania; son lugares muy puntuales que afectan, si bien más allá de la importancia, geografías muy concretas. En cambio, la crisis de seguridad en la actualidad es gravísima y me parece que no se la registran, con la gravedad que esto tiene.

Me doy cuenta que no atienden estos conflictos. Hay alguna noticia en medios de occidente, donde se dice: “pasó tal cosa” pero nadie explica los porque y las consecuencias de esos hechos en esas regiones del mundo que es literalmente medio mundo, ni hacia dónde van y cómo se puede contener. Países insignificantes como son los Emiratos Árabes Unidos, más allá de su potencial energético, están jugando con la seguridad del mundo, igual que Israel, No puede ser que por sus intereses políticos y económicos estén poniendo cada día en riesgo a cientos de millones de personas. Riesgo por guerra, riesgo por inseguridad alimentaria, lo que viene de la mano con epidemias, enfermedades y me doy cuenta que la gran prensa de Occidente no está atendiendo eso. Después cuando los estudiantes asaltan dos o tres tiende de alta gama en París, se sorprenden. No queriendo reconocer que eso es consecuencia de aquello.

Respecto de lo que estás mencionando, el fin de semana se vio un informe de la cantidad de conflictos armados que hay. En 2025 se registró el año con mayor cantidad de conflictos armados desde 1946: 65 conflictos armados totales según el SIPRI y según bases de datos que recogen ese mayor registro desde la Segunda Guerra Mundial con un repunte en conflictos interestatales que subieron de 2 a 7 desde 2023 a 2025, 40 conflictos armados activos y 103 extensiones sociopolíticas. La distribución por regiones indica que África concentró 17 conflictos, Asia y el Pacífico 12, Oriente Medio 7, Europa 2 y América 2. Las víctimas mortales, como decías vos, distan lo que realmente se puede contabilizar y en ese sentido, se contabilizaron 53 procesos y negociaciones de paz presentes en el 55% de los conflictos armados activos. Pero más allá de catalogarlo o no como tercera guerra mundial. Te pregunto, entonces, ¿cuáles son las interacciones de esos tres actores? ¿A quién le convienen estas guerras o quién está detrás de estas guerras? Porque China pretende una nueva ruta de la seda donde haya comercio y el comercio necesita sobre todo paz, salvo que sea para vender armas o reconstruir lo que se destruye.

Vos fíjate que en la lista que hiciste y que estás todo el tiempo sobre eso porque que es tu tema, no nombraste Gaza. Creo que Gaza se convirtió y ya no es un genocidio, sino un simple banco de pruebas donde se mide la capacidad de reaccionar o no de la gente de ver en vivo y en directo en la televisión de su casa, cada noche sentado en el living un genocidio como una serie de Netflix. Ni siquiera los nazis se animaron a tanto, ya que ellos se escondían para cometer sus atrocidades, ni siquiera el grueso del pueblo alemán estaba al tanto de lo que sucedía en Auschwitz, Dachau, Treblinka o Mauthausen, entretantos otros. Esto lo hacen a cielo abierto, lo publican en los medios con detalle, y ya ha sido utilizado en sus campañas electoral Netanyahu, que promete para su próximo gobierno profundizar el genocidio, matar más gente, ocupar más territorios y se nos pasó, hablamos de tanto que se nos pasó Gaza, que es el más emblemático porque si vos parás a cualquiera por la calle y le preguntas la cuestión de Sudán, no sabe nada, pero si le preguntas por Gaza, se entiende. Los medios informativos que son tan elementales, por lo menos en la Argentina y me refiero a todos, no están cubriendo este aspecto, la mayoría repiten el cuentito como lo levantan de las agencias internacionales cuyos redactores sabemos a quién responde. Por eso el informe que mencionas me parece muy interesante, no lo conocía.

Acá los poderosos son los que tienen la posibilidad de terminar con esta situación extrema porque esto afecta directamente a millones a cientos de millones de personas, por no decirte miles. Recordemos que el uso de armamento en Irak, esa infinidad de bombas sobre suelo iraquí, con que tenían lo que se llaman camisas de uranio empobrecido habían quedado en esos terrenos. Ese uranio se filtró hacia las napas y hoy el cáncer es una epidemia en Irak. ¿Eso en Sudán es diferente, en Somalia es diferente o es que no está registrado todavía? De eso no hablamos, entonces, lo importante es que se escapó el imbécil de Bolsonaro y ya está ya cumplimos con el “segmento internacional”, mientras cientos de millones de personas si no mueren por balas, mueren de hambre o por enfermedades y van a seguir muriendo y están muriendo ahora.

Desde la “gloriosa primavera árabe”, ese gran invento del Departamento de Estado, no ha parado de producirse matanzas en esas regiones, y son los Estados Unidos y los diferentes sectores que forman el poder estadounidense, los que tendrán que encargarse de ello, porque ni Rusia ni China tienen la injerencia necesaria en África y en Medio Oriente para parar esto. Entonces no creo que pueda solucionarse sin un cambio de ordenamiento de los Estados Unidos y sabemos que eso es prácticamente imposible más allá de lo que pase el tres de noviembre,

Me gustaría que nos hablases más sobre la cuestión en Asia Central, que también se conecta con Pakistán, India. ¿Cómo ves la situación en esa región y qué conexiones tiene con el conflicto en Irán y el conflicto en Ucrania?

El otro día en esa charla que dimos en la en la Universidad, yo me había centrado en hablar de Pakistán, sus conflictos internos, los movimientos, por monos, autonomistas que son los baluchis y pashtunes. Si bien Pakistán fue pensada antes de la Partición del ‘47 como el lugar de los musulmanes de la India, más allá de que hoy en la India hay “nada más” que 220 millones de musulmanes, Pakistán tiene 240 millones, pero fue conformada sobre territorios que existían milenios antes del Imperio inglés de un día para el otro se instaló primero la Compañía de las Indias Orientales, que yo conozca el primer trust armado de la historia y cuándo se cansaron de sus aberraciones Londres creo el Raj británico, en total cerca de tres siglos y medio para escapar como ladrones de gallinas. La comisión que estuvo a cargo del trazado de la frontera de más de tres mil kilómetros que se conoce como la Línea Radchiff, por el abogado inglés Cyril Radchiff, que a pesar de no haber estado nunca antes en el territorio, dirigió la comisión del trazado, que dispuso solo de cinco semanas para hacer ese trabajo, por lo que pueblos enteros quedaron partido al medio o campos de labranzas sin sus canales de riego, entre otras tantas cuestiones por el estilo, sin mencionar los casi quince millones de personas que debieron trasladarse de un lado otro en un traslado masivo inédito en la historia, que además despertó odios ancestrales que provocaron una matanzas que se calcula en más de dos millones de vidas. Ese episodio conocido como la Partición, obligó en el caso de Pakistán a pueblos que no tienen nada que ver entre sí a conformarse en una unidad nacional. A medida que pasaron los años, con el resurgimiento islámico y la fuerza que le dio la revolución iraní en el ‘79, la victoria de los talibanes sobre la Unión Soviética se reforzó el sentimiento islámico y más tarde fortaleció las ideas de naciones, escindidas de la idea de Pakistán, que por otra parte es un concepto reciente acuñado en 1933.

Razón por lo que actuales provincias como Baluchistán o de la región Pashtún, han comenzado a buscar un destino propio. Estos pueblos son los mismo que se enfrentaron a Alejandro Magno, son territorios que están luchando por subsistir y por vivir de manera independiente, desde entonces y que hasta hoy prácticamente, los antiguos emiratos y kanatos no han detenido la lucha por su independencia.

Es en el marco de esa historia que era lógico que aquellos pueblos encerrados en el concepto de Pakistán, un acróstico de Punjab, Afghania, Kashmir, Sindh y Baluchistán, que se traduce como “tierra de los puros”, por lo que habría que preguntarse a que pureza se referían su creador Ali Jinnah, la contraparte en la Partición del fundador de la India moderna Jawaharlal Nehru. Por lo que no es extraño que en algún momento eso a comenzar a desquebrajarse y ya lo está haciendo.

La situación en Pakistán es realmente crítica. A partir del 2022, cuando se le dio el golpe al primer ministro Imran Khan, un personaje de la política y el deporte pakistaní extremadamente popular, la figura más conocida de Pakistán, que tras meterse en política ganó elecciones y se convirtió en Primer Ministro, que intento sacar nada menos que a Pakistán con la importancia geoestratégica que tiene la región de la esfera de control norteamericano, fue condenarse a muerte. Tras inventarle un juicio, fue destituido y ahora recluido en una prisión de alta seguridad el gobierno espera su muerte, ya que está en pésimas condiciones de salud, antes que se desborden las multitudinarias movilizaciones que reclaman su libertad. Esta situación además de convulsionar hacia el interior de la política pakistaní, fue la que reactivo las diferentes provincias a aspirar a su autonomía.

Para los Estados Unidos que huyó hace cinco años de Afganistán, ya sabemos la relación que tiene con Irán y con un Modi, el Primer Ministro de India, quién ha hecho del pragmatismo más absoluto su ideario político, por lo que Washington no puede confiar en absoluto solo le queda Pakistán como cabecera de playa es el corazón en esa región. Obviamente por estrategia global, a Estados Unidos debe sostener esa plaza más allá del gobierno tambaleante del actual Primer Ministro, Shehbaz Sharif un clásico exponente del establishment local que junto al ejército y los Estados Unidos consiguieron derrocar a Imran Khan y ha hundió al país en una profunda crisis económica, razones por lo que no Pakistán no está colaborando con Arabia Saudita en su guerra con los Houthies, porque tiene una guerra interna con estos grupos separatistas y tiene una guerra exterior con Afganistán.

Hay grupos vinculados a al-Qaeda, autodenominados los Talibanes Pakistaníes, que están instalados en la frontera con Afganistán y operan dentro de Pakistán, y que tras golpear y vuelven sus campamentos en la frontera, razón por la que Islamabad comenzó una guerra abierta contra Afganistán, justo un día antes de que Estados Unidos Israel ataquen Irán. Este es un foco de conflicto que, desde febrero a hoy, más allá de alguna actividad puntual se ha mantenido larvado. Pero así todo Pakistán no puede distraerse y prueba de ello queque ha comenzado recibir armamento desde Ucrania.

Así que tiene dos frentes: el interno con los grupos separatistas y el externo con Afganistán, pero a sus espaldas tiene un jugador clave, fundamental que hoy es una potencia global India que obviamente apoya tanto a los separatistas como a los talibanes para generarle más turbulencias al gobierno de Sharif, a partir del largo entredicho con por Cachemira, un antiguo principado a cargo del maharajá, Hari Singh, que en el momento de la Partición optó por no permanecer autónomo tanto de Pakistán y de India. Si bien Singh era hindú, el pueblo era mayoritariamente islámico. Esa autonomía duró menos de un año, ya que, frente al hostigamiento pakistaní, el maharajá pidió su ingreso a la Unión India, por lo que desde entonces surge el conflicto entre India y Pakistán que hasta con cuatro guerras de por medio e incontables choques fronterizos no se ha solucionado. Por lo que Pakistán con una frontera de casi tres mil kilómetros con India es ahí donde tiene su mayor problema, más si se tiene en cuenta que ambas naciones cuentan con poder nuclear.

Si en esa línea imaginaria de Marruecos a Birmania no hay un punto de sosiego, es por responsabilidad de los Estados Unidos, cada una de las cartas que juegan sobre esa mesa si se la da vuelta una tras otra, se va a encontrar intereses norteamericanos.

Obviamente que también Beijing, tiene sus intereses, muchísimos, porque el gran proyecto chino es la nueva ruta de la Seda; y la arteria principal de ese proyecto pasa por Pakistán, donde ha invertido miles de millones de dólares en ferrocarriles, en rutas y oleoductos para agilizar el flujo comercial desde y hacia Medio Oriente y de allí a Europa, más allá de otras rutas que está abriendo, que pasan por Rusia.

Para China es clave mantener abierto ese flujo por donde también recibe mucho del petróleo de Irán del que China depende para su industria. Allí también juega obviamente Rusia, como superpotencia militar que está muy próxima a esa región, que no tiene tantos intereses económicos, pero sí estratégicos.

Recordemos que Afganistán en su momento fue un estado tapón creado por la Corona británica para cerrarle el paso al imperio ruso a finales del siglo XIX en lo que se conoce como el Gran Juego. Desde entonces Rusia y Estados Unidos, como heredero del imperio británico, están presentes en ese tablero.

Ese camino de la seda chino llega a los diferentes mercados de África, donde ha hecho inversiones multimillonarias la más emblemática quizás sea la Gran Represa del Renacimiento Etíope, sobre Nilo Azul de más de cinco mil millones de dólares, que ya está en pleno funcionamiento por lo que se ha comenzado a reducir el flujo del Nilo y todos sabemos lo que este río significa para la economía y la propia existencia de Egipto como lo conocemos, por lo que el Cairo ya presentó sus quejas diplomáticas a Etiopía. Por eso me refería antes a la tensión creciente entre estas dos naciones. Conocemos cuál es el paso siguiente de las malas relaciones diplomáticas.

China necesita sacar el petróleo de Sudán del Sur, que pasa por Sudán donde también hay gasoductos que van hacia el Mar Rojo y una guerra seguramente los bloquearía.

Algo similar a lo que sucedió partir de la guerra civil en Birmania, que comenzó en el 2021, y que hoy ocupa todo el país donde el Tatmadaw, como se conoce ejército regular birmano se enfrenta a una cantidad de milicias regionales nacionalistas, marxistas y religiosas, obstruyendo las inversiones de Beijing que estaba construyendo un oleoducto desde la costa birmana hacia el interior de China, para proveerse de petróleo y oh casualidad comienza el gran conflicto en Birmania. Así, en Birmania o Myanmar, como lo llames, aparece sin duda el interés norteamericano.

Bueno, para una idea final para cerrar, primero te agradecemos mucho desde el observatorio histórico y desde el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Te pido algún cierre sobre nuestra región.

No podemos eludir la reciente victoria de Lula, la inesperada victoria de Lula, y la respuesta de Bolsonaro que ha sido fugarse de la justicia con ayuda de Argentina. Operación en la que el agente todo servicio Santiago Caputo, mucho más que un monje negro, estuvo metido, por lo que tarde o temprano habrá que esperar la respuesta de Brasil a esta intromisión argentina. Está Argentina que tiene un solo aliado en continente hasta este martes tres: Trump. Si Milei va a esperar apoyo de Colombia, Chile o Perú, que son dependientes también, como somos nosotros de la economía brasileña, está muy equivocado, Habrá que tiempo a esta situación, a esta nueva crisis entre Argentina y Brasil para ver cómo se resuelve. Pero todo esto hay que esperar que quizás si nos encontramos el 4 de noviembre estemos hablando de un mundo diferente. No sé si mejor, o peor, pero las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos pueden destrabar muchas situaciones de las que hablamos o profundizar todavía más los problemas.

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