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La acción de los estibadores marselleses se suma a un movimiento global de trabajadores portuarios que han tomado medidas similares en solidaridad con el pueblo palestino.
Por Joan Balfegó | 5/06/2025
El 4 de junio, los trabajadores portuarios afiliados al sindicato Confédération Générale du Travail (CGT) en el puerto de Marseille-Fos, en el sur de Francia, tomaron una decisión contundente: se negaron a cargar un contenedor con material militar con destino a Israel. Los estibadores mostraron su rechazo a participar en el genocidio en curso orquestado por el régimen israelí en Gaza.
Según un comunicado emitido por la CGT, los estibadores fueron alertados por diversas redes sobre la presencia de un contenedor con 19 cajas de material militar fabricados por la empresa marsellesa Eurolinks, destinados al puerto de Haifa, en Israel. Estas piezas, diseñadas como repuestos para fusiles utilizados por el ejército israelí, fueron identificadas y apartadas por los trabajadores tras notificarlo a la empresa y a las autoridades competentes. ‘El puerto de Marseille-Fos no debe servir para alimentar al ejército israelí’, declararon los representantes del sindicato, subrayando su compromiso con la paz y su oposición a la masacre del pueblo palestino.
La decisión de los estibadores se produjo tras la revelación de la organización periodística Disclose, que informó sobre el envío de 14 toneladas de componentes militares desde Fos-sur-Mer hacia Israel. Este cargamento, ordenado por Israel Military Industries (IMI), una filial del gigante armamentístico Elbit Systems, marca la tercera entrega de este tipo desde Francia a Israel en 2025. Las anteriores, realizadas el 3 de abril y el 22 de mayo, incluyeron toneladas de material, con piezas compatibles con ametralladoras pesadas utilizadas por el ejército israelí en Gaza.
Esta no es la primera vez que los estibadores de Marseille-Fos adoptan una postura de resistencia frente a envíos militares. En 2019, el mismo sindicato se negó a cargar armas destinadas a Arabia Saudí, argumentando que no participarían en conflictos que causaran víctimas civiles. Asimismo, en abril de 2025, los trabajadores portuarios de Fos-sur-Mer retrasaron el atraque del barco Nexoe Maersk, sospechoso de transportar vehículos blindados y repuestos para aviones F-35 destinados a Israel.
La acción de los estibadores marselleses se suma a un movimiento global de trabajadores portuarios que han tomado medidas similares en solidaridad con el pueblo palestino. En 2023, los estibadores de Barcelona se negaron a cargar o descargar barcos con material militar destinado a Israel, mientras que en Italia, los trabajadores del puerto de Livorno adoptaron una postura similar en 2021. Estas acciones reflejan un creciente rechazo en los puertos europeos a facilitar el transporte de armas hacia zonas de conflicto, especialmente en el contexto del genocidio en Gaza, donde más de 54.600 personas, en su mayoría civiles, han sido asesinadas desde octubre de 2023, según datos del Ministerio de Salud de Gaza.
En su comunicado, la CGT reiteró su compromiso con la paz entre los pueblos y su oposición a las guerras. ‘No participaremos en el suministro de armas que perpetúan el sufrimiento de civiles’, afirmaron. Esta postura no solo pone de relieve el poder de los trabajadores para influir en las cadenas de suministro militar, sino que también reaviva el debate sobre el papel de los puertos y los sindicatos en la prevención de conflictos armados.
La acción de los estibadores de Marseille-Fos es un recordatorio de que las decisiones en los puertos pueden tener un impacto global. Mientras el mundo observa la masacre en Gaza, la resistencia de estos trabajadores se erige como un símbolo de solidaridad y un llamado a priorizar la protección de la vida humana por encima de los intereses imperialistas.
«Gente sencilla, en lugares sencillos, haciendo cosas sencillas, puede cambiar el mundo.» Eduardo Galeano