De Nantes a Vigo

En Vigo todavía se confunde la reconciliación con la desmemoria y la convivencia con la obligación de no nombrar demasiado a los muertos.

Por Lucio Martínez Pereda | 12/08/2026

Acabo de regresar de Nantes, una ciudad -que a diferencia de otras ciudades españolas gobernadas también por socialistas- no parece dispuesta a administrar la memoria con calculadora electoral. Allí, la condena del nazismo parte del paisaje cívico y de la pedagogía urbana. La memoria, allí, no parece concebida como una amenaza contra la convivencia, sino como una de sus condiciones. Y resulta inevitable comparar.

Porque mientras una ciudad francesa puede reconocer públicamente a las víctimas de una barbarie sin que sus gobernantes parezcan temer que el gesto les reste votos, algunas ciudades continúan gobernadas por un Partido Socialista que, aun proclamándose heredero de una tradición democrática y memorialista, administra la memoria con una prudencia que a veces se parece demasiado a la renuncia. Se habla, se inaugura alguna placa; pero con frecuencia se evita aquello que verdaderamente incomoda: retirar honores, y convertir el espacio público en un territorio de verdad histórica, no en un museo de silencios pactados.

La comparación no es cómoda para nadie. Nantes recuerda porque entiende que el olvido no pacifica: simplemente deja intacta la arquitectura moral que permitió el crimen. En Vigo, en cambio, todavía se confunde la reconciliación con la desmemoria y la convivencia con la obligación de no nombrar demasiado a los muertos.

Al volver de Nantes se comprende que las ciudades también toman partido. Lo hacen cuando deciden qué nombres conservan, qué víctimas reconocen y qué crímenes prefieren dejar bajo las capas tranquilizadoras del tiempo. La pregunta verdaderamente es por qué algunas ciudades, gobernadas incluso por quienes dicen defender la memoria democrática, siguen tratando a sus víctimas como si fueran un problema político relacionado con el presente.

Se el primero en comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.