Argentina | Aborto legal, en el hospital

Por Barbara Ester y

 

Como se trató de una parcial aprobación parlamentaria, todavía falta que el proyecto de ley para la despenalización del aborto sea votado y confirmado en el Senado. Lo que ha ocurrido estas últimas semanas en Argentina, y con mayor intensidad en la Ciudad de Buenos Aires -lugar de las principales movilizaciones- puede clasificarse como un verdadero triunfo social y político. Un avance de envergadura para la propia democracia argentina.

Si bien es cierto que los 129 votos (50,2%) a favor del Proyecto de Ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito[1] -que contaba con la firma de 72 diputados de diferentes extracciones políticas, tanto oficialistas como opositores- parece muy equilibrado respecto de los 125 (48,6%) que votaron en contra, la victoria fue mucho más substantiva y expansiva por lo que se generó durante el transcurso de su tratamiento parlamentario.

La votación

A grandes rasgos, la maratónica votación (duró nada menos que veintidós horas) se caracterizó por su transversalidad en cuanto a la posición partidaria de cada uno de los bloques y, también, dentro de las provincias. Sólo dos se manifestaron en contra de manera unánime: Salta y San Juan. Prácticamente, no hubo lugar para los indecisos: una ausencia y una abstención.

Si bien es cierto que el tratamiento fue habilitado por el actual mandatario –este era el séptimo año consecutivo de presentación, y la primera vez que se aceptó su tratamiento- el debate que suscitó el tema trajo grandes dolores de cabeza al oficialismo. En este bloque de 108 miembros, 65 votos fueron negativos frente a 42 positivos. Dentro de la amalgama que integra la coalición de gobierno, en el bloque del Pro primó, con 37 diputados, el voto negativo  –el propio presidente, Mauricio Macri, se había expresado “a favor de la vida”-, mientras que 17 votaron a favor de la iniciativa.

En la Unión Cívica Radical, 24 afirmaron la iniciativa mientras que 16 la rechazaron. Sin embargo, la mayor diferencia política sería con la Coalición Cívica, bajo el liderazgo de Elisa Carrió: de sus 10 integrantes, tan solo uno votó a favor. Carrió, quien estuvo ausente durante las largas horas de debate y asistió a último momento para emitir su voto, no ocultó su indignación por el resultado de la votación y amenazó con romper su alianza con la coalición de gobierno.

En el Frente para la Victoria, el voto fue mayoritariamente favorable a la iniciativa. De 64 miembros –con la excepción de Julio De Vido, quien se encuentra en prisión preventiva- 55 votaron a favor y los otros 8, en contra. Por su parte, en el Partido Justicialista (peronismo no kirchnerista) el voto tendió a ser contrario al proyecto: 14 diputados lo respaldaron, mientras que otros 25 no lo hicieron.

Fuente: La Nación[2]

Avances en una democracia imperfecta

El tema se expandió no solo como problema de salud pública. Al mismo tiempo, terminó constituyendo un nuevo tipo de protagonismo juvenil y femenino, una nueva subjetivación y activación política.  Este protagonismo pasó a ocupar un lugar de referencia e imitación (frente a otras fórmulas de luchas, como la sindical, la universitaria, la de las organizaciones sociales, etc.), desbordando los clásicos modelos de participación democrática de la sociedad argentina.

La diversidad y potencia exhibidas por el movimiento feminista durante estos años son los que explican el innegable sentido de los acontecimientos: la aprobación parcial del proyecto de ley fue menos resultado de una precisa costura entre los diputados que el de la fuerza social que ingresó desde afuera, de la sociedad, hacia adentro del sistema político. Pocas vigilias ciudadanas en la historia reciente argentina -durante el tratamiento y los discursos en la Cámara de Diputados- suscitaron la convocatoria que registró ésta. De allí su importancia democrática.

Hasta ahora, el aborto en Argentina es ilegal, salvo para tres causales: los casos en los que la mujer corriera peligro de muerte, la gestante no tuviera pleno uso de sus facultades mentales o el embarazo fuera producto de una violación. La legislación, que data de 1921, contemplaba penas de cárcel de uno a cuatro años para quien decidiera interrumpir su embarazo. Sin embargo, esta ley no se correspondía con la postura que primaba en la sociedad, que en marzo de este año se mostraba mayoritariamente de acuerdo con legalizar el aborto[3].

El proyecto de ley que ahora se trata en el Senado anula la punición hasta la semana 14 inclusive, así como también se amplían la variedad de causales específicas y sus tiempos. Una de las características de la ley resultante –que, según lo dicho públicamente, el presidente se comprometió a no vetar- es que contempla muchísimas posiciones en el texto definitivo. No es casualidad que sea, precisamente, un carácter amplio y contemplativo el que caracterice al proyecto resultante: fruto del debate colectivo y de la reciprocidad entre la sociedad y la política[4].

Entre las mujeres, de las 100 que intervinieron en la votación, 50 apoyaron la ley, 49 votaron en contra y 1 se abstuvo

La pluralidad de las discusiones quedó manifiesta en las posiciones de los más de 700 oradores que hubo en las audiencias parlamentarias. A fuerza de presencia y persistencia del movimiento feminista –organizado, en este punto, a partir de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito– es que pudo lograrse un masivo acompañamiento social a favor del cambio normativo. Un acompañamiento más expresivo en las calles que dentro de la Cámara de Diputados -incluso entre las mujeres, de las 100 que intervinieron en la votación, 50 apoyaron la ley, 49 votaron en contra y 1 se abstuvo- y una circunstancia de escisión de voluntades que habrá que ir viendo si no se desplaza hacia otros temas de agenda.

Conclusión

El proyecto de ley ha marcado un hito en la política argentina, no solo por la tenacidad y el músculo político que han manifestado las mujeres en las calles presionando por su aprobación, sino por el singular escenario en el cual se habilitó el debate:

  • Bajo un Gobierno de derecha como Cambiemos, donde gran parte de su dirigencia pertenece a familias antiguas, ricas y endogámicas -desde el exclusivo colegio Cardenal Newman, o universidades como San Andrés, Di Tella y Universidad Católica Argentina (UCA)-.
  • El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica es argentino y abiertamente antiabortista[5].

Las fisuras en el bloque oficialista -en el que conviven una rama conservadora y católica con otra más liberal y cosmopolita- ya se han manifestado previamente en otros tópicos como el matrimonio igualitario y la salud reproductiva. Sin ir más lejos, el protocolo para el aborto no punible aprobado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires fue vetado por el propio Macri –entonces jefe de gobierno- y reemplazado por otro más restrictivo. Sin embargo, los actuales jefes de bloque de bancadas del Justicialismo (Miguel Pichetto) y el interbloque Cambiemos (Naidenoff) manifestaron que consideran que la ley se aprobará en el Senado[6], mientras que el bloque de senadores del Frente para la Victoria liderado por Cristina Fernández votará en su conjunto a favor de la medida[7].

Gracias a esta iniciativa de ley comienzan a observarse con realismo y preocupación social los 350.000[8] abortos que sea realizan al año. Las cifras son impactantes: de acuerdo a las estimaciones de Rubinstein, el último año 47.000 gestantes requirieron atención hospitalaria por complicaciones derivadas de interrumpir el embarazo.


[1] http://www.abortolegal.com.ar/
[2] https://www.lanacion.com.ar/2143835-uno-por-uno-como-voto-cada-diputado-el-proyecto-de-legalizacion-del-aborto
[3] https://www.clarin.com/politica/encuestas-indagaron-aborto-mayoria-favor-despenalizacion_0_rJNR6H2FM.html
[4] http://revistabordes.com.ar/una-bella-agitacion/
[5] https://www.elpais.com.uy/mundo/papa-compara-aborto-practicas-nazis-guante-blanco.html
[6] http://www.politicargentina.com/notas/201806/25871-pichetto-y-naidenoff-adelantaron-que-el-aborto-se-aprobara-en-el-senado.html
[7] https://www.telesurtv.net/news/cristina-fernandez-votar-favor-aborto-legal-senado-argentina-20180615-0003.html
[8] https://latinta.com.ar/2018/05/500-000-estudio-cantidad-abortos-clandestinos-ano-argentina/

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