La pandemia, el turismo y la desconfianza/país

Imagínese usted que antes de tomar la decisión quiere saber cómo está lo de la pandemia en España y en otros países, no vaya a ser que su viaje de placer le cueste la vida.

Por Domingo Sanz

Imagínese usted que hoy es hoy, 3 de junio de 2020, y usted es John, uno cualquiera de los millones de turistas europeos que está eligiendo el país donde pasar las vacaciones y que, si fuera este, vendrá dispuesto a gastar los 160 euros diarios que certifican las estadísticas y que necesita la economía española como el aire que respiramos sus habitantes.

Imagínese usted que antes de tomar la decisión quiere saber cómo está lo de la pandemia en España y en otros países, no vaya a ser que su viaje de placer le cueste la vida. En este caso, hay dos factores que usted tendrá en cuenta: las cifras oficiales de infectados, fallecidos y curados por una parte y, por otra, el grado de confianza que le puedan inspirar esas cifras.

Para empezar, y tal como están las cosas en este momento, entre los destinos alternativos no buscará usted China, porque nadie se cree que hasta el 17 de abril se contagiaran 83.797 personas y fallecieran 4.636 mientras que, desde esa misma fecha hasta hoy, solo se hayan producido 357 infectados y dos decesos más.

Y, sin necesidad de entrar en análisis de datos, tampoco elegirá usted viajar a USA ni a Brasil, pues el riesgo que acompaña a los nombres de Trump y Bolsonaro es suficiente. A esos países, piensa usted, que solo se desplacen los suicidas. O los valientes que se quieran sumar a las movilizaciones contra los dos irresponsables que están a la cabeza de sus gobiernos.

Por tanto, si desea pasar diez o quince días fuera de su país porque, a fin de cuentas, también allí ha tenido que confinarse, buscará entre los destinos del sur de Europa, el Mediterráneo de siempre, que al menos le inspiran la confianza de lo conocido.

En este caso, escribe usted a sus viejos amigos de España para que le cuenten y Juan, el optimista le dice lo siguiente:

“Hola John, esto ha mejorado muchísimo. Hace dos días que no tenemos ningún fallecido más y, según los datos que enviamos a la OMS y estoy leyendo en ‘El País’, en la última semana solo han fallecido 10 personas”.

Pero por si acaso Juan, el amigo siempre alegre que está deseando tomarse una nueva sangría con usted, no tuviera toda la información, decide contactar también con Pedro, quien le envía este mensaje de respuesta:

“Hola John, que gusto hablar contigo de nuevo. Sobre lo que me preguntas acabo de escuchar a Ángels Barceló en ‘La SER’ informando que en la última semana han fallecido, solo en las residencias de personas mayores, 174 personas en España. Pero no te preocupes, porque supongo que no vas a buscar habitación en esa clase de “hoteles”. Te esperamos”.

Ante la desconfianza que le produce el hecho de que el número parcial de los fallecidos únicamente en las residencias de la tercera edad sea 17 veces mayor que el número total y oficial de fallecidos de todas las edades por el mismo Covid-19 durante los mismos últimos siete días, decide usted preguntar a otro amigo suyo, Peter, de quien usted sabe que su mayor vicio es el análisis de los grandes números y que, por tanto, se lo imagina disfrutando como nunca con la pandemia. Ya sabe usted que es algo macabro, pero usted no quiere ser una víctima más del maldito virus.

“Hola Peter”, le saluda usted mientras le pregunta “¿qué te parece España para las vacaciones? Estoy indeciso entre ese país y Francia o Italia”.

“Hola John”, le responde Peter, su compatriota y muy amigo de los números, quince minutos después de recibir su mensaje, “sobre lo que te han dicho Juan y Pedro me parece muy bien, pero yo prefiero mirar los informes de la pandemia en todos los países del mundo. Cada día se actualizan tres datos que siempre son los mismos: infectados, muertos y curados, y vengo consultando los informes que presentan ‘El Diario” y ‘El País’, dos digitales de referencia que recurren, para España, a los datos del Ministerio de Sanidad, y para el resto del mundo a los de la Universidad John Hopkins. Así es como han variado, durante la última semana, los tres datos en cada uno de los países que te interesan.

INFECTADOS

Total 26 mayo

Total 2 junio

Diferencias

España

236.259

239.932

3.673

Francia

183.067

189.348

6.281

Italia

230.158

233.197

3.039

 

MUERTOS

Total 26 mayo

Total 2 junio

Diferencias

España

27.117

27.127

10

Francia

28.460

28.836

376

Italia

32.877

33.475

598

  

CURADOS

Total 26 mayo

Total 2 junio

Diferencias

España

150.376

150.376

0

Francia

65.317

68.558

3.241

Italia

141.981

158.355

16.374

«John”, le sigue diciendo Peter, “me ha sorprendido mucho que en España no se haya curado nadie del coronavirus en la última semana, que sería lo mismo que decir que la Sanidad ha dejado de existir en ese país, lo cual no es cierto, y decidí investigar más. He comprobado que España es, entre los más de 170 países de los que aparece información sobre la pandemia, el único con más de 200 fallecidos en total, de los que en Europa son 25, que no ha actualizado el dato de ‘Curados’ durante los últimos siete días. Pero además”, sigue Peter, “he comprobado que España lleva mucho más tiempo, concretamente desde la Actualización número 108 publicada por el Mando Único el día 17 de mayo, sin modificar el número de ‘Curados’, hasta el punto de que desde ese día suprimieron ese listado, que presentaban con desglose por CC.AA.  

En fin, John”, va terminando Peter, “España es un país que vive del turismo y un gran fracaso en la temporada alta que ya comienza podría suponer la ruina total. La tentación de reducir artificialmente los datos de ‘Infectados’ o ‘Muertos’ debe ser muy fuerte, ahora que los turoperadores están montando los paquetes turísticos y los hoteleros cuantas habitaciones ofrecen y cuantas no. Solo 10 fallecidos durante los mismos siete días que en Francia e Italia, destinos competidores, han declarado 376 y 598, respectivamente, me lleva a poner en cuarentena la información oficial sobre la pandemia en España.

Y me dirás, John, que los españoles se están tirando piedras en su tejado con lo de no añadir nuevos ‘Curados’ desde mediados de mayo, un número que cuanto más aumente mejores sensaciones transmite, pero para eso también tengo respuesta, aunque basada en la lógica que se deriva de la evolución de los datos, ante la desconfianza que provoca el hecho, insólito, de que hayan suprimido esa información desde mediados de mayo. Algo que tu mismo puedes comprobar en 

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/Actualizacion_125_COVID-19.pdf

Esa Actualización de Sanidad es la número 125, la que han subido hoy sobre las 18 horas. Si quieres revisar otras, puedes sustituir el 125 de la dirección del enlace por otros números anteriores, aunque en algunos casos puede aparecer ‘página no encontrada’.

Mi opinión es que, si no hubieran bloqueado el número de ‘Curados’ en los 150.376 que figuran desde el 17 de mayo, lo normal es que en este momento España estaría siendo el único país que estaría incumpliendo una condición necesaria a la que deben ajustarse los números de cualquier pandemia, que es la que establece que el total de Infectados debe ser, siempre, mayor o igual al de la suma de los Muertos más los Curados. Lo contrario significaría que el número de ‘Pacientes activos” sería negativo, lo que resulta aberrante. De hecho, John, incluso con el mínimo incremento de los diez muertos observado en los últimos siete días y con el de ‘Curados’ bloqueado desde el 17 de mayo, hay ocho CC.AA. que siguen rompiendo esa regla de oro. Supongo que no se te escapa el hecho de que la única manera que tiene un país de arreglar ese descuadre para no quedar en ridículo es, al menos en los informes que emite el Gobierno, forzar el incremento diario del número de ‘Infectados’ para que la condición se cumpla.

“Gracias, Peter, se nota que llevas un control exhaustivo”, le contestas entonces, pero, no obstante, añade: “si decido pasar las vacaciones en España, donde me recomiendas ir, ya que tienes los datos desglosados”.

Esta vez John tarda cinco minutos en responder, pero no falla.

“Hace días que algunos medios vienen publicando un desfase entre el total de muertes esperadas por todas las causas, según los datos de años anteriores, y el que debería producirse sumando las muertes oficiales producidas por el Covid-19. Pero hoy mismo acaba de ser el mismo INE (Instituto Nacional de Estadística de España) el que le ha enmendado la plana al Mando Único gubernamental, indicando que, en lugar de 27.000 deberían ser 44.000 los muertos por la pandemia. Y, en mi opinión, al ser en bruto, esa diferencia debería ser aún mayor, pues, por ejemplo, en lo que va de año los muertos en accidentes de tráfico han disminuido en torno al 30%. En resumen, que yo tengo mucha más confianza en las informaciones del INE que en las de Sanidad, vengan de donde vengan.

Pero te respondo a tu pregunta. Yo elegiría las Baleares o Murcia, pues los incrementos de mortalidad han sido del 0,5 y el 1% respectivamente. Nada que ver con Madrid o Castilla La Mancha, donde esos mismos incrementos han sido del 73 y del 58%, datos que solo pueden traducirse por una cosa: el número de muertos por el Covid-19 en ambas CC.AA. son muchos más de los que han declarado.

Aprovecho para comentarte, y termino con esto, que el gobierno justificó el Mando Único con la excusa de que “el virus no distingue de territorios”. Con esta opinión de partida, tan alejada de la realidad a la vista de los resultados tan distantes en los distintos ámbitos territoriales, no es extraño que España sea uno de los países en los que, en proporción al número de habitantes, más víctimas haya producido la pandemia”.

Finalizada esta especie de relato imaginario sobre la elección de destino para unas vacaciones que parecen más necesarias que nunca tras el confinamiento, no es fácil saber hasta qué punto se pueda parecer a lo que se están planteando miles de turistas potenciales, pero también más indecisos que nunca.

Lo cierto es que todos los gobiernos están haciendo lo posible para que sus contribuyentes no abandonen este verano el país donde pagan sus impuestos, en parte por la desconfianza generalizada hacia la gestión de la pandemia en otros países y, sin duda, también para que el dinero circule más en la economía interna, aunque esta especie de autarquía vacacional tiene su cruz, al tomar otros países las mismas decisiones.

Y si no, que se lo cuenten al gobierno de España, cuando se le ocurrió publicar en el BOE del 12 de mayo una cuarentena obligatoria de 14 días para todos los turistas que visitaran España y a Macron le faltó tiempo para proclamar que haría lo propio, pero solo contra los turistas procedentes de España.

 


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