Un solo hombre bastó para humillar la política nazi de superioridad racial que la maquinaria propagandística alemana proclamó previamente como la gran ganadora de los XI Juegos Olímpicos de Berlín 1936.
La “Normativa sobre regalos a favor de los miembros de la Familia Real”, un texto que figura desde enero de 2015 y que nos dice que “Su Majestad el Rey ha considerado conveniente regular el régimen de regalos a favor de los miembros de la Familia Real”.
Las élites hablan ya sin tapujos de ‘población excedente’, aunque todavía son pocos los que manifiestan abiertamente el destino que le darían a esos ‘excedentes humanos’ que el sistema capitalista es incapaz de absorber.