La pobreza es el factor común de 16 causas de muerte en 26 ciudades españolas

"Somos pesimistas, no vemos ningún interés institucional o político en estos estudios", señála Miguel Ángel Martínez Beneito, profesor del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Valencia

Javier F. Ferrero

Si naces o vives en un barrio pobre, tienes más posibilidades de morir por muchas causas y enfermedades que no tienen por qué estar relacionadas entre sí. Así de crudos son los datos que arroja el artículo científico publicado por investigadores españoles y el grupo de trabajo MEDEA en el International Journal of Environmental Research and Public Health.

En el texto se han analizado la distribución geográfica de 16 causas de muerte en 26 ciudades españolas entre los años 1996 y 2015 para, entre otras cosas, observar si existen conexiones entre diferentes causas de defunción y su variabilidad geográfica.

La investigación quería dilucidar si cada enfermedad tenía su propio patrón. Por ejemplo, que debería haber una mayor prevalencia de cáncer de pulmón en zonas más sensibles a la contaminación atmosférica. Sin embargo, lo que se han encontrado es que la mayoría de causas muestran una correlación entre sí y estas se hacen más notorias en las zonas urbanas de menor nivel socioeconómico.

Pobreza y muerte

“¿Cómo íbamos a decir que tener sida te causa mayor cáncer de estómago? No tiene sentido”, señaló a la Agencia SINC, especializada en investigación, Miguel Ángel Martínez Beneito, profesor del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Valencia y primer autor del trabajo.

Esta controvertida opinión se ve refrendada en los datos del informe, que concluyen que, cuando una causa de mortalidad es alta en un área censal determinada, también lo son el resto de enfermedades y causas.

Este patrón geográfico nos señala que existe un factor que aumenta el exceso de mortalidad en todas las causas de muerte estudiadas: la pobreza.

Las causas analizadas representaron el 47,6 % de las muertes en hombres y el 34,9 % en mujeres en el año 2011. Las causas de muerte seleccionadas por la investigación corresponden a las más comunes en números absolutos en el país, como ictus, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y diabetes; y a las que más incidencia tienen por sexo, como cáncer de mama en mujeres o de próstata en hombres.

También han incluido causas con un importante interés social, como es el caso del sida, los suicidios y los accidentes de tráfico. “Pese a que de sida, por ejemplo, no fallece mucha gente, los que lo hacen son muy jóvenes y alteran bastante la esperanza de vida, cosa que también ocurre con los accidentes de tráfico y los suicidios”, indica Martínez Beneito.

En total, las enfermedades y causas escogidas representan el 47,6 % de las muertes en hombres y el 34,9 % para mujeres, tomando como referencia el año 2011.

Martínez sugiere que el bajo nivel socioeconómico podría estar actuando de distinta manera según el género: “En barrios marginales, la pobreza tiene un efecto muy acusado en hombres pero no tan evidente en mujeres y se extiende más a barrios obreros”.

Políticas públicas

Sin embargo, se podrían atajar las muertes derivadas de la pobreza si se tuviesen en cuenta los análisis como el que hoy traemos aquí, secundándolos con políticas públicas, y dando soporte a los grupos de trabajo como MEDEA, que está financiado actualmente por el Instituto de Salud Carlos III.

El principal objetivo de MEDEA es analizar las desigualdades socioeconómicas y ambientales de pequeñas áreas urbanas de España y uno de sus trabajos más redondos de MEDEA es su Atlas de Mortalidad, una aplicación gratuita que representa en un mapa cómo se distribuye la mortalidad en secciones censales de ciudades españolas. Este atlas debería poder ayudar a las instituciones públicas a preparar políticas que combatan la desigualdad y, por ende, el exceso de mortalidad. “Nuestra labor como investigadores es poner encima de la mesa lo que hemos encontrado. A partir de aquí habría una segunda fase de intervención para paliar todo esto”, apostilla Martínez Beneito.

“Ninguna institución se puso en contacto con nosotros para ver de qué manera se podía revertir esta situación. Somos pesimistas, no vemos ningún interés institucional o político en estos estudios”, señala el investigador.


Referencias y fuentes:

Martinez-Beneito, M.A.; Vergara-Hernández, C.; Botella-Rocamora, P.; Corpas-Burgos, F.; Pérez-Panadés, J.; Zurriaga, Ó.; Aldasoro, E.; Borrell, C.; Cabeza, E.; Cirera, L.; et al. “Geographical Variability in Mortality in Urban Areas: A Joint Analysis of 16 Causes of Death”. International Journal of Environmental Research and Public Health (2021). https://doi.org/10.3390/ijerph18115664 – Agencia Sinc

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.




 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.