Los manifestantes denunciaron que no van a sostener sobre sus espaldas los sacrificios de una economía de guerra ni el proceso de militarización que el Gobierno presenta como ‘modernización de la defensa’.
Los convocantes denunciaron la complicidad del gobierno griego al convertir Creta en un centro de operaciones militares de EE.UU y la OTAN para sus agresiones en Oriente Medio.
Este movimiento confirma el carácter oportunista de Tsipras: tras haber llevado a Syriza a su hundimiento, regresa con una nueva organización que busca gestionar el sistema.
La protesta forma parte de una ola de movilizaciones antibélicas que recorre Grecia, donde crece la oposición popular a la implicación del país en los conflictos impulsados por la OTAN.
Soldados griegos participan activamente en las protestas contra la guerra imperialista y la implicación de Grecia, haciendo frente a sanciones y persecución ideológica.