El giro a la derecha tiene muchas causas. Surge de la ignorancia, de una educación deficiente, del miedo al crimen, del cansancio ante la corrupción y de la sensación de que nadie escucha a la gente común.
En 2008, el entonces presidente Evo Morales suspendió las operaciones de la DEA en Bolivia tras acusarla de promover un golpe de Estado contra su gobierno.