Que empresas privadas o instituciones estatales realicen donaciones con el objeto de reconstruir lo que no deja de ser un edificio destinado al culto religioso de una determinada creencia me produce sonrojo.
Primer artículo de Ana Barba. «Existe un movimiento de gente que vuelve al campo desde la ciudad, expulsados por el capitalismo salvaje y las políticas de gobierno neo liberal, por la crisis, el paro y la exclusión social de las ciudades.»
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