Hacia la huelga feminista #8M

Por María Sánchez Arias

¿Por qué una huelga feminista?

El sistema patriarcal ha dejado a la mujer en un segundo plano, la ha cosificado, hipersexualizado, silenciado, asesinado, violado, relegado al espacio privado, abusado, violentado y un sinfín de injusticias más que no caben en un artículo. Esta huelga surge, además, para demostrar que las mujeres sí que cuentan, sí que son parte productiva de un sistema de cuidados obviado de manera sistemática, sí que sufren, sí que trabajan, sí que son sujetos autónomos y no meros objetos de deseo. De igual modo, las mujeres estamos hartas de ver cómo el sistema nos violenta, ya sea mediante el maltrato de una pareja, ya sea mediante el acoso callejero y la violación. Vivas y libres nos queremos.

Las mujeres somos diversas, en muy distintos sentidos. Nuestras aficiones, deseos, formas de comprender el mundo, nuestra orientación sexual, nuestro cuerpo son muy distintos y queremos que esa diversidad se respete y se vea reflejada. Por eso, todas juntas, unidas a otros movimientos sociales como LGTBI+, queremos y necesitamos que a la mujer no se la encasille en un estereotipo, en un rol social que no nos representa.

Las mujeres racializadas sufren una doble opresión, racista y machista, y necesitamos un movimiento transversal que dé cabida a sus reclamaciones y derechos. Ellas también han de estar presentes en esta huelga y poner voz a su colectivo, pues a veces olvidamos que, además de la lucha feminista, existen otras luchas, como la antirracista.

Somos las más pobres, pues la pobreza, por desgracia, tiene rostro femenino. Las mujeres, de igual forma, cobrábamos pensiones y sueldos más bajos que nuestros compañeros hombres.  Así, es necesario que reclamemos, desde una óptica anticapitalista, dejar de vivir sumidas en la pobreza y poder vivir dignamente.

Este 8 de marzo nos vemos en las calles, nos vemos ocupando el espacio que nos han usurpado.

Por todo esto y más cosas que no se han descrito necesitamos una huelga feminista de cuidados, laboral, estudiantil y de consumo. Por eso, el 8 de marzo las mujeres no iremos a nuestros lugares de trabajo o no realizaremos las tareas de cuidados, como llevar a los hijos al colegio o hacer la comida. Este 8 de marzo nos vemos en las calles, nos vemos ocupando el espacio que nos han usurpado.

Si eres hombre ¿cómo puedes ayudar o qué puedes hacer?

Los hombres, en esta convocatoria, han de dejar el espacio, la visibilidad a las mujeres, por lo que deben mantenerse apartados. Así, los hombres pueden ayudar a las mujeres que hagan huelga, es decir, cuidar ellos a los niños, hacer la comida, cubrir a tu compañera de trabajo, no poner faltas si se es profesor o jefe, etc. Ahora bien, sobre todo, en relación con la huelga de cuidados, los hombres deberían realizar a diario estas tareas y no única y exclusivamente este día. Del mismo modo, y sobra decir, que apoyar la huelga feminista, si se es hombre, no es nada por lo que se haya de colgar una medallita. En último lugar, los hombres que vayan a ir a las manifestaciones, deberían mantenerse apartados y no hacer propaganda, si es que pertenecen, de partidos políticos, sea cual sea, pues de lo que se trata aquí no es de demostrar lo feminista que es un partido político, sino de demostrar que las mujeres estamos hartas y vamos a seguir luchando por acabar con este sistema patriarcal.

¡Hacia la huelga feminista!

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