Estados Unidos ha venido a llevar a cabo sus propios proyectos, no a liberar al pueblo iraní. Son dos cosas distintas. Tienen sus propias agendas y políticas, y en algunos ámbitos esos intereses pueden coincidir.
En la primera etapa de la guerra, las fuerzas militares de Irán bombardearon decenas de bases, campamentos y sedes de los partidos kurdos instalados en el Kurdistán iraquí (Bashur).
Si la novela necesita cuatrocientas páginas para contar sobre la vida y la muerte, sostiene, “un poema lo dice todo”. La poesía es un rayo que te cruza y “te pregunta dónde estás parado, por qué, cómo, qué estás haciendo”.
En un registro en video de 1990 se ve el barco en su total magnitud. Hoy, El Jabalí todavía se distingue, pero buena parte de su cuerpo ya es agua marrón del Paraná.
La victoria del Amedspor —festejada en las cuatro partes en que está dividido el territorio kurdo original— demostró que el músculo político de los kurdos en Turquía se ejercita de forma permanente.
La situación en Rojhelat es de tensa calma. Los bombardeos estadounidenses e israelíes tuvieron a esa región como blanco, debido a que las fuerzas militares iraníes tienen cientos de bases y depósitos de armamento.