la intervención en lo público era formarse como ciudadano con plenitud de capacidad democrática. Para los socialistas la ciudadanía sería la mayor categoría que pudiera desear alcanzar el hombre.
Los socialistas tenían un deber moral para sostener su propia prensa, difundirla, recomendarla, conseguir un mayor número de suscriptores, crear grupos que, mediante el pago de una pequeña cuota, repartiesen ejemplares entre los obreros que no la conocían.
El movimiento cooperativo agrícola habría ocupado siempre la atención de los teóricos del socialismo y de sus propagandistas. El cooperativismo se contemplaba como el período intermedio entre el régimen de producción individual y el régimen de producción social.