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Todo lo que Aldama tenia en sus manos se rebeló como castillo de naipes muy mal construido y sin capacidad probatoria.
Por Lucio Martínez Pereda | 19/02/2025
Lo de Aldama no da para más. Todo ha sido una gran tomadura de pelo al fiscal y al juez que lo han dejado en libertad. Aldama y sus “pruebas” -que iban a hacer caer al gobierno Sánchez- despertaron un excitado entusiasmo entre la derecha española y los medios periodísticos afines. Los segundos creyeron encontrar en él un inagotable filón que aumentaría el número de sus lectores, los primeros imaginaron que los testimonios de Aldama servirían para hacer caer a varios ministros del gobierno y precipitar un adelanto de las elecciones.
Pero todo lo que Aldama tenia en sus manos se rebeló como castillo de Naipes muy mal construido y sin capacidad probatoria: promesas verbales, hojas de Excel, y anotaciones personales sin cronología acreditada. Aldama, eso si , ha conseguido mantenerse unos meses fuera de prisión y tomarle el pelo a jueces y fiscales.
Veamos cuál ha sido la pólvora mojada del señor Aldama:
Un manuscrito atribuido a Koldo García con nombres de lugares y empresas supuestamente beneficiadas en adjudicaciones irregulares. Sin embargo, una comprobación rápida reveló inconsistencias en estas acusaciones.
Aldama también aportó un anexo de inversiones de los presupuestos generales del Estado con obras subrayadas en diferentes colores, supuestamente indicando trámites delictivos. Muchas de estas obras no se licitaron durante el período investigado o ni siquiera se habían licitado.
A estas dos “pruebas” añadió 3 hojas de los Presupuestos Generales del Estado de 2021 con obras marcadas en rosa y verde, supuestamente indicando pre-adjudicaciones corruptas. Aldama no ha sido capaz de acreditar el origen de este documento ni proporcionar evidencia de sus afirmaciones.
Y para finalizar aportó promesas de comisiones y pantallazos de una agenda -pero sin pruebas concretas que respalden sus acusaciones- y unas declaraciones verbales sobre pagos de comisiones y relaciones con altos cargos, pero sin aportar evidencia sólida
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