Los jóvenes llenan calles, plazas y universidades en España, Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos e Italia. Organizan manifestaciones, ocupaciones, acciones de solidaridad y protestas estudiantiles.
Mientras la clase trabajadora sostiene sobre sus espaldas el coste de la inflación y de salarios estancados, la élite capitalista vinculada a la defensa se beneficia directamente de los presupuestos de defensa millonarios del Estado.
La tormenta replicó las grandes crisis de comienzo de siglo, cuando los márgenes de París convergieron hacia su centro, dejando a cientos de vehículos en llamas, locales saqueados, muertos, heridos.
En su capital cultural y administrativa, Bayonne (Baiona, en euskera), la candidatura de l’essentiel c’est vous !, liderada por el centrista Jean-René Etchegaray -cercano al macronismo-, que gobierna la localidad vasca desde 2014, se ha impuesto con el 50,7% de los votos.
La izquierda francesa se ha impuesto en nueve de las once ciudades más pobladas del país, con alcaldes socialistas o ecologistas, en muchas partes gracias a los pactos logrados entre sus formaciones políticas y La France insoumise.