La estrategia de amenazas y sanciones podría resultar contraproducente para Washington. Brasil ha respondido con represalias y un giro acelerado hacia China, con inversiones que se duplicaron en 2024-2025 y superávits comerciales que amortiguan los impactos.
El capitalismo y su modo de producción basado en la acumulación infinita de capital no es reformable: la lucha climática y la lucha de clases son la misma lucha.
Durante años, Uribe y Bolsonaro fueron intocables. Hoy, enfrentan el espejo de sus propios métodos: una justicia que, aunque tardía, finalmente les cobra cuentas.
Brasil, pese al arancel del 50% decretado por Trump, logró exenciones para 694 productos, desde aviones hasta jugo de naranja; los bienes más importantes quedaron fuera. Solo el café y la carne tendrán aranceles del 50%, por el momento.
La guerra comercial entre EE.UU. y China ya benefició a Brasil. La participación china en las importaciones de soja brasileña pasó del 46% en 2016 al 76% en 2024. Si Washington intenta asfixiar a Brasilia, Pekín está más que dispuesto a compensar.
Sus integrantes no están de acuerdo en todas las cuestiones que deben afrontar, pero creen que sus distintas realidades e intereses nacionales pueden coexistir en un mundo multipolar.
Rubio llega a la secretaria de Estado con el sesgo de una visión muy particular hacia Cuba y Venezuela, la de un cubanoestadounidense, lo que plantea dificultades tanto para el cumplimiento de sus responsabilidades como para su propia carrera política.