Annobón no es un asunto lejano ni exótico. Es un territorio profundamente ligado a la Historia de España, testigo de su explotación colonial y del abandono posterior.
La destrucción de la cultura de Annobón a través de la imposición de apellidos es una manifestación de la violencia colonial ejercida primero por Portugal y después por España, que buscó eliminar la identidad comunitaria y borrar su memoria histórica.
SOMAGEC pone de manifiesto una colaboración estructural entre los regímenes de Marruecos y Guinea Ecuatorial, basada en contratos multimillonarios sin licitación, represión del disenso, violaciones ambientales y desplazamiento de los locales.